Piloto cubano demanda a los Castro

Actualidad por Francisco Tabernilla

En una grabación de voz hecha pública en el 2006 por El Nuevo Herald se oye cómo Raúl Castro detalla como él planeó  y ordenó la operación para derribar las avionetas de Hermanos al Rescate. La grabación de 11:32 minutos se hizo mientras Raúl Castro hablaba extraoficialmente a periodistas de la estatal Radio Rebelde el 21 de junio de 1996 en la ciudad oriental de Holguín, según los reportes del periódico.  Después que se hizo pública la grabación, los familiares de las víctimas que demandaron a Cuba dijeron que ellos habían entregado la misma grabación al FBI cuatro años antes –junto con un archivo de 400 páginas sobre el derribo que mencionaba repetidamente a la grabación- como parte de su presión para una acusación formal contra Fidel y Raúl . Un portavoz del FBI dijo que ellos nunca recibieron la grabación, según informe de El Nuevo Herald en ese momento. “Aunque hace 17 años que ellos admitieron haber ordenado los asesinatos de los cuatro hombres de Hermanos al Rescate. Fidel Castro y Raúl Castro nunca han sido acusados formalmente o encontrados responsables por esos
Crímenes”, dice la demanda de Nelson Morales.
No importa el tiempo, que todo lo vence, para que la verdad se sepa y resplandezca con todo su fulgor, por eso el exilio histórico y beligerante agradece a El Nuevo Herald, a la  agencia Nueva Prensa Cubana y a su directora Nancy Pérez Crespo por hacer llegar a dicho periódico una copia de la grabación hecha por el personal técnico de Radio Rebelde
de 11 minutos y 32 segundos de duración registrando una conversación en la sede provincial del Partido Comunista de Cuba, en Holguín, donde se celebró un encuentro el 21 de junio de 1996 con  la participación de funcionarios gubernamentales y periodistas de la cadena nacional Radio Rebelde, y donde se confirma que el general Raúl Castro ordenó el derribo de las dos avionetas de Hermanos al Rescate efectuado el 24 de febrero de 1996 en aguas internacionales. El periodista de El Nuevo Herald, Wilfredo Cancio Isla nos ofrece la narración de los hecho que culminaron con el asesinato premeditado, en pleno vuelo, de los cuatro pilotos que tripulaban las dos avionetas indefensas, hechos que el mundo y el exilio, así como el  pueblo de Cuba deben conocer para que se pueda aquilatar con certeza la manera en que se conducen los gobernantes comunistas en la patria de José Martí.
Raúl Castro en su propia voz manifiesta en la grabación: “Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban…Claro con un  cohetazo de esos, avión-avión lo que viene para abajo es una bola de fuego y que va a caer arriba de la ciudad”, relata Casto en su cinta, refiriéndose a una reunión militar previa al 24 de febrero de 1996. “Bueno, túmbelos en el mar cuando aparezcan;  si no, consulten
a los que tienen las facultades”
La charla con los periodistas, a quienes en dos ocasiones Castro advierte que “no publiquen nada de esto”, tuvo lugar pocos días antes de que se conociera públicamente un informe de la Organización  Mundial de Aviación Civil de Naciones Unidas, el cual  confirmó que las dos avionetas Cessna C-337 fueron abatidas en aguas internacionales por cazas MIG de la fuerza aérea cubana. El reporta de la OACI fue divulgado el 27 de junio de 1996. Raúl Castro dice a los presentes que no quería dar opiniones “hasta que la OACI se manifestara”, pero les advierte que “como lo tienen redactado hasta el momento los miembros de la OACI no es beneficioso para nosotros”. Cuba siempre sostuvo que las avionetas fueron abatidas dentro de las 12 millas que demarcan sus aguas territoriales. Las conclusiones de OACI tomaron en cuenta los documentos aportados por ambos países, así como las posiciones marítimas del crucero Majesty of the Seas y del barco pesquero Tri-Liner, cuyos respectivos tripulantes presenciaron la destrucción  de las avionetas. Aunque la luz verde para actuar contra las avionetas siempre se atribuyó al tirano Fidel Castro tras su confesiones al periodista Dan Rather, en Julio de 1996, la grabación obtenida por El Nuevo Herald apunta que Raúl Castro tuvo en sus manos la planificación y orden directa del derribo, que costó la vida a los pilotos Armando Alejandre, Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales. Todo indica que la decisión se tomó durante una reunión con altos mandos militares el 13 de enero de 1996, fecha en que aviones de Hermano al Rescate violaron el espacio aéreo cubano y lanzaron proclamas sobre La Habana. “Yo aclaré que la decisión había que descentralizarla si queremos jugar un buen papel, y a cinco generales se les dieron las facultades. En una detallada descripción, Raúl Castro confiesa que desde una incursión de las avionetas el 13 de julio de 1995, las fuerzas militares cubana estaban listas para actuar.
Familiares de los pilotos asesinados y José Basulto, presidente de Hermanos al Rescate han insistido en llevar a Raúl Castro ante la justicia estadounidense como responsable de la acción de los MIGs cubanos. En agosto del 2003, la Fiscalía General de Miami encausó a tres oficiales cubanos vinculados directamente con el derribo: el general Martínez Puente, así como los hermanos (PA) Alberto y Francisco Pérez Pérez. “La acusación está vigente y los acusados no han sido detenidos”, manifestó Alicia Valle, una portavoz de la Fiscalía. Basulto, un superviviente de la persecución  de los MIGs cubanos el 24 de febrero 1996 criticó  el comportamiento seguido por el gobierno americano en el caso y considera que la cinta “señala a Raúl Castro como causante directo de la decisión
de abatir a las avionetas”. “Es un  recordatorio del planeamiento del crimen”, manifestó
Basulto.
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