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Rick Rentería saborea la posibilidad de dirigir al mejor pelotero que tuvo Dave Martínez el año pasado en su debut como manager y Alex Cora planea mover de lugar en la alineación al Jugador Más Valioso de la Liga Americana, mientras que Charlie Montoyo simplemente está feliz por ser uno de los 30 agraciados de todo el planeta con un trabajo de manager en las Grandes Ligas.

Los puertorriqueños Cora, Martínez y Montoyo y el mexicano Rentería, los cuatro managers latinoamericanos de las Ligas Mayores de Estados Unidos, desfilaron el martes por el centro de prensa de las Reuniones Invernales del béisbol en el Mandalay Bay Hotel y Resort de Las Vegas y compartieron algunas de sus planes y aspiraciones para la temporada del 2019.

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Cada uno vive diferentes realidades, aunque al final, el rol de todos es tratar de ganar la mayor cantidad de partidos a lo largo de la temporada.

Cora, de los Medias Rojas de Boston, y Martínez, de los Nacionales de Washington, conducen novenas de grandes presupuestos y altas expectativas, mientras que Rentería, de los Medias Blancas de Chicago, y Montoyo, quien debutará con los Azulejos de Toronto, a conjuntos con aspiraciones más modestas.
Cora, quien condujo a los Medias Rojas a ganar la Serie Mundial del 2018, en su primera temporada, dijo que moverá al sensacional jardinero derecho Mookie Betts al segundo turno de la alineación. Betts lideró el joven circuito en bateo y logró un 30-30, fungiendo como primer bate en 131 de los 136 partidos que jugó, para cargar con el primer MVP de su carrera.

”Hemos estado pensando en ello. Creo que vamos a maximizar Mookie en un lugar diferente”, dijo Cora, quien moverá al jardinero izquierdo Andrew Benintendi de segundo a primero en el orden ofensivo. ”No significa que el año pasado lo hicimos mal, pero quiero darle más turnos con gente en base a Mookie”, agregó.

Desde que derrotaron a los Dodgers de Los Ángeles en el clásico de otoño en octubre, los Medias Rojas retuvieron al inicialista Steve Pearce y al lanzador abridor Nathan Eovaldi, pero no han llenado el gran hueco en el bullpen que dejarían los agentes libres Craig Kimbrel y Joe Kelly si no regresan. Fuera de eso, el núcleo de los campeones se mantiene intacto.

”No estoy preocupado. Estamos temprano en la temporada muerta y tenemos un gerente general bastante agresivo. El año pasado firmamos tarde a J.D. Martínez. Aún queda mucho tiempo antes de que tengamos que jugar el primer partido de la temporada”, dijo Cora.

Mientras Cora disfrutó un agradable verano en su primer año, Martínez tuvo que lidiar con varias lesiones y un mar de críticas en Washington, que partió como el gran favorito para ganar la División Este de la Liga Nacional, pero terminó a ocho juegos de los sorpresivos Bravos de Atlanta.

”Fue un año difícil porque se lesionó todo el mundo, pero espero que las cosas sean diferentes ahora”, dijo Martínez, quien en más de una ocasión fue acusado de tener mala comunicación con sus peloteros.

”Quiero seguir mejorando mis habilidades de comunicación con los jugadores. Y realmente, realmente, afinar todos los días lo que podemos hacer mejor. Como manager, como entrenador, como preparador físico, todo lo que sea necesario para ayudar a nuestros jugadores a comprender la información que están recopilando”, agregó.

En los últimos días, Washington agregó al zurdo Patrick Corbin para formar una tremenda punta en la rotación abridora con Max Scherzer y Stephen Strasburg, adquirió a los receptores Yan Gomes y Kurt Suzuki y un par de relevistas, pero prácticamente descartó la posibilidad de que el estelar jardinero derecho Bryce Harper regrese a la capital.

Harper, un agente libre de 26 años, rechazó una oferta de 10 años y $300 millones de dólares para mantenerse en la organización que lo reclutó del sorteo colegial a los 17 años de edad. ”Harper es como un hijo para mí y tiene una decisión muy difícil. Si no regresa, será difícil, pero tenemos que movernos adelante”, dijo Martínez.

”El gerente Mike Rizzo ha hecho un gran trabajo mejorando el equipo y aún tenemos tiempo de agregar algo más. Con los muchachos que tenemos; Víctor Robles, con Juan Soto, Adam Eaton, Michael Taylor, estaremos bien”, dijo.

Para Rentería, la del 2019 será su cuarta temporada en Grandes Ligas y la tercera consecutiva con los Medias Blancas. Al igual que con los Cachorros de Chicago del 2014, Rentería siempre ha estado en un ambiente de reconstrucción en la Ciudad de los Vientos.

Pero las cosas podrían comenzar a cambiar. Los Medias Blancas, que perdieron 97 partidos en el 2017 y 100 en el 2018, han sido relacionados a todos los agentes libres importantes de este invierno, incluyendo Harper, el torpedero y antesalista Manny Machado y el receptor Yasmani Grandal. En el caso de Harper, firmarlo podría costar alrededor de $400 millones de dólares.

”Como otros equipos, tenemos una oportunidad de adquirir un jugador de esa capacidad. Nos ayudaría mucho si llegara estar con nosotros. Obviamente, ese talento, combinado con el talento que ya tiene la organización, nos puede impulsar a dar pasos grandes”, dijo Rentería.

”Acoplado con José Abreu en primera base y Welington Castillo detrás del plato, dos veteranos con un joven veterano que está en Grandes Ligas desde que tiene 19 años, nos ayudaría mucho. Nos avanzaría bastante”, agregó el piloto.

La realidad es que Harper y Machado lucen como opciones muy remotas para los Medias Blancas, salvo que Chicago, por alguna razón, decida sobre pagar por mucho para vencer a rivales que están en mejor posición para competir inmediatamente. Sería más realista decir que Rentería y los Medias Blancas deberían prepararse para seguir desarrollando a grandes talentos como los cubanos Yoan Moncada y Luis Robert y el dominicano Eloy Jiménez.

”Uno acepta y entiende el proceso que tiene que llevar para desarrollar a esos muchachos. El juego es de ellos, no de uno. Uno puede guiar y luego quitarse cuando están listos. A veces es un proceso difícil, pero necesario”, dijo. ”Aparte de eso, no vamos a vivir todo el tiempo en una reconstrucción. Llegará un momento en que todo tiene que estar funcionando para estar cerca de ganar”, agregó.

”Los últimos dos años han sido duros, pero se han ganado muchas cosas, en experiencia y la habilidad de estos muchachos de entender y tener confianza en sí mismos, pero también de entender y aceptar cuando fallan, que hay que mejorar”, dijo Rentería.

Montoyo estuvo con Rays de Tampa Bay, en diferentes capacidades, desde que la franquicia debutó en Grandes Ligas en 1998 y fue coach del club grande desde el 2015. Tampa Bay se especializa en el desarrollo de jugadores, algo que aparentemente fue tomado en cuenta por Toronto cuando contrató a Montoyo por tres años.

En el 2018, los Blue Jays tuvieron marca de 73-89 y llegaron en penúltimo lugar en la División Este de la Liga Americana, detrás de Boston (108-54), Yankees de Nueva York (100-62) y Tampa Bay (90-72), y solamente delante de los Orioles de Baltimore (47-115).

\Uno de los principales atractivos que tendrá el conjunto canadiense para el año venidero es un antesalista de 19 años que solo ha jugado 276 partidos como profesional: Vladimir Guerrero Jr. No está claro cuando la gerencia pondrá a Guerrero disponible para ser utilizado arriba, pero ya Montoyo discute con sus coaches el turno que le dará en la alineación.

”Voy a tener una conversación con los coaches y uno de los temas será donde ubicarlo. No lo decidiré yo solo. Será una decisión de equipo donde lo ponga a batear”, dijo.

”Es algo que he hecho todos mis años, trabajar con jóvenes. Estoy entusiasmado con mi cuerpo de coaches, toda la experiencia que posee, eso va a ayudar mucho. Sí, va a ser increíble”, dijo Montoyo.

”Lo primero que hice fue llamar a cada jugador. En mí experiencia, la comunicación es lo más importante para un dirigente. Y eso es lo primero que hice; llamar a cada jugador y hablar con ellos y decirles, llámame si necesitas algo. Y cada llamada fue increíble. La respuesta fue realmente genial”, dijo Montoyo.