Advertisement

En el marco de la Cumbre de la OTAN se ha puesto en evidencia el aumento de la tensión de la relación entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la canciller alemana, Ángela Merkel. Sus diferencias en posturas económicas, sociales y ambientales revelan la distancia entre los dos.

En sus últimas declaraciones antes de viajar a Bruselas, en donde se celebra la Cumbre de la OTAN, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra el gobierno de Angela Merkel, al afirmar que Alemania se encontraba controlada por Rusia, “a quien le compraba grandes cantidades de gas y petróleo, mientras que Estados Unidos los defendía de la amenaza de Moscú”.

Advertisemen

La canciller alemana le respondió que su país es independiente: “Yo he vivido personalmente que una parte de Alemania fuera controlada por la Unión Soviética. Y estoy muy agradecida de que ahora estemos unidos en libertad en la República Federal”. Y también resaltó que Alemania defiende los intereses de Estados Unidos.

Sin embargo, ésta no ha sido la única ocasión en la que los mandatarios de ambos países se han visto enfrentados. La balanza fiscal, la migración, el medio ambiente y la seguridad nuclear también han sido temas de desencuentros.

“Quien acelera el cambio climático al debilitar la protección ambiental, quien vende más armas a zonas de conflicto y quien no quiere resolver políticamente conflictos religiosos, pone la paz de Europa en riesgo”, afirmó el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel.