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Renació, lanzó, dominó y venció. El zurdo David Price se sintió como Julio César vestido de pelotero atornillando al bateo de los Astros con faena de seis ceros, aislando tres hits y ponchando a nueve, para superar en un brazo a brazo al “as” de Houston Justin Verlander y convertirse en el gran soporte de la victoria de los Medias Rojas por 4-1, que los hace regresar a la Serie Mundial, buscando como alargar a cuatro sus coronaciones en oportunidades consecutivas, después de haber derrotado a los Cardenales 4-2 en el 2013, y barrido 4-0 a los Rockies en el 2007, y los Cardenales en el 2004. Al estar lesionado Dustin Pedroia, el paracorto Xander Bogaerts es el único “sobreviviente” del 2013 en el roster de estos Medias Rojas modelo 2018. El jonrón de Marwin González contra el relevista Matt Barnes en el séptimo, evitó la blanqueada.

Creyó y pudo hacerlo
Entre las grandes incógnitas del juego 5, con ventaja de los Medias Rojas en la serie con los Astros 3-1, era fácil colocar como la más visible: ¿Qué tanto podía creer David Price en si mismo, para responder a la exigencia requerida retando a Justin Verlander? Con una marcada “alergia” a la postemporada mostrando un balance de 2-9 y 5.42 en 12 series, el zurdo ganador del Cy Young en el 2012 y ponchador de 271 en el 2015, era un desconfiado de su capacidad para dominar en esta etapa de mayor presión.

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Prohibido parpadear

Llegó a decir hace unos días, casi derretido, en una rara exposición de inutilidad después de una salida fatal, que no le importaba ser agredido o derrotado, si el equipo avanzaba. Uhh, si no crees que lo puedes hacer, no lo harás.

Sin embargo, anoche en Houston, la multitud lamentaba estar viendo renacer al Price de sus mejores actuaciones, ponchando a ocho en cinco entradas dibujando ceros, mientras los de Boston, con el jonrón solitario de J. D. Martínez, y el de tres carreras disparado por Rafael Devers en el
inicio del sexto, edificaban una ventaja de 4-0, haciendo gemir hasta a las vigas del Minute Maid.

Aflojo Verlander
El boleto a Martínez en el primer inning, no fue considerado una señal de debilidad de Verlander, pero pese a la incidencia del error de Bregman, ver al derecho batallar con las bases llenas en el segundo, frunció algunos ceños en las tribunas cargadas de esperanzas.

Bradley por nocaut

En el tercero, el proyectil de Martinez a los asientos altos del jardín izquierdo, adelantaron a Boston 1-0. El duelo de picheo fue firme en los innings 4 y 5 mientras Price con su confianza agigantada, ponchaba a ocho.

En el inicio del sexto, doble abridor de Moreland y hit de Kinsler, colocaron corredores en segunda y tercera, y de inmediato, Devers se voló la cerca entre left y center estirando la diferencia 4-0.

A quebrar abrazo

Price colgó su sexto cero agregando el noveno ponche, y en el séptimo entró Barnes, quien fue golpeado por el jonrón sin embasados de González. En Houston, se reactivaron las esperanzas de un resurgimiento, pero Eovaldi y Kimbrel, las deshilacharon con buen pitcheo de cierre y los Astros se desvanecieron mientras los Medias Rojas seg
uían rumbo a la Serie Mundial.