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Rusia se encuentra al borde de un conflicto militar a gran escala con Ucrania tras un incidente en la península de Crimea que ha reavivado la tensión entre ambos países. Estados Unidos ha exigido al presidente ruso, Vladímir Putin, que “cese de inmediato sus conductas ilegales”, en palabras de su embajadora ante Naciones Unidas, Nikki Haley, en la reunión urgente del Consejo de Seguridad celebrada este lunes en la ONU.

Ucrania denuncia que la Guardia Costera rusa atacó y secuestró tres de sus barcos el domingo cuando se dirigían hacia el mar de Azov; asegura que sus buques operaban bajo la reglas marítimas internacionales, pero Rusia denuncia que entraron en sus aguas territoriales sin solicitar permiso, lo que considera una “peligrosa provocación”. Seis marineros ucranios resultaron heridos.

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Los buques iban a cruzar el estrecho de Kerch, en el mar Negro, en dirección al mar de Azov; ese estrecho separa Rusia de la península de Crimea, que pertenecía a Ucrania hasta que el Gobierno ruso se la anexionó por la fuerza en 2014. Es el único camino posible para llegar a esa zona costera ucrania.

El presidente ucranio, Petro Poroshenko, ha exigido a Rusia que devuelva los barcos secuestrados, y ha decretado la ley marcial en el país por 30 días. Los marineros secuestrados son considerados por Ucrania como “prisioneros de guerra”. Poroshenko se juega el cargo en unas elecciones presidenciales previstas en principio para el mes de marzo.

La Unión Europea ha condenado “el uso de la fuerza” por parte de Rusia, y ha advertido de que “Europa permanecerá unida en su apoyo a Ucrania”. El Gobierno alemán, por su parte, ha advertido de un posible conflicto de “terribles consecuencias”, y Polonia ha pedido nuevas sanciones contra Rusia que endurezcan las ya impuestas tras la anexión de Ucrania en 2014. Reino Unido, Francia, España y otros países europeos han condenado las acciones rusas.

La OTAN ha respaldado así mismo “los derechos de navegación” de Ucrania “en sus aguas territoriales”, y ha conminado a Rusia a “asegurar el acceso sin restricciones a los puertos ucranios del mar de Azov, de acuerdo con las leyes internacionales”.