Sentencian por corrupción a exlíder sindical

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ARCHIVO - En esta foto del 16 de julio del 2019, Gary Jones, presidente del sindicato United Auto Workers, habla en la apertura de sus negociaciones contractuales con Fiat Chrysler Automobiles en Auburn Hills, Michigan. Jones fue sentenciado el 10 de junio del 2021 a 28 meses en prisión por planes para desfalcar centenares de miles de dólares en cuotas sindicales. (AP Foto/Paul Sancya)

(AP) — El expresidente del sindicato estadounidense United Auto Workers planeó robarse hasta 1,5 millones de dólares en cuotas sindicales y el dinero que tomó fue gastado en palos de golf, casas de verano, alcohol y cenas, lo que fomentó una cultura de corrupción dentro del sindicato.

El jueves, Gary Jones fue sentenciado a pasar 28 meses en una prisión federal y deberá devolver miles de dólares derivados de sus delitos.

Jones, de 64 años, fue sentenciado el jueves por el juez federal de distrito Paul Borman en Detroit tras declararse culpable de dos cargos de conspiración el año pasado. Borman ordenó que Jones se entregue para cumplir su sentencia en un plazo de 90 días y recomendó un penal de baja seguridad en Seagoville, Texas, para que pueda estar cerca de su esposa, que ahora vive en Dallas.

Antes de que se pronunciase la sentencia, Jones ofreció disculpas emocionado en la corte a sus familiares y miembros del sindicato por sus acciones.

“Yo les fallé. Le fallé al UAW que me eligió presidente”, dijo Borman. “Lo único que puedo decir es que lamento haberlos decepcionado, haber decepcionado a mi familia”.

Las directrices federales de sentencia indicaban que Jones recibiese entre 46 y 57 meses en prisión debido a su alto cargo en el sindicato. Pero los fiscales pidieron 28 meses porque Jones aceptó su responsabilidad y cooperó con la investigación de sus cómplices en una vasta pesquisa de corrupción sindical.

“Él estaba dispuesto a ayudar en todo lo posible”, dijo el fiscal federal asistente David Gardey a la corte. “Y fue honesto”.

Gardey dijo que de muchas formas Jones es una buena persona que trabajó en “una cultura de corrupción”, siguiendo el grupo de otros líderes sindicales que pensaban que tenían derecho a tomar lo que querían. Indicó que Jones ayudó en la acusación contra Dennis Williams, que precedió a Jones como presidente.

Pero el fiscal agregó que los delitos de Jones eran graves, dañaron el sindicato y destruyeron la confianza de los miembros en sus líderes. Recomendó que el juez pronunciase una sentencia que les dejase saber a los sindicatos que ese tipo de conducta no sería tolerada.