Sequía de presas agrava crisis hídrica en norte de México

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Una vista del embalse La Boca que abastece de agua a la ciudad norteña de Monterrey está casi seco debido a que la parte norte de México se ve afectada por una intensa sequía, en Santiago, México, el sábado 9 de julio de 2022. (Foto AP/Fernando Llano)

(AP) — Cuando un moderno bulevar a las orillas de la presa La Boca se inauguró hacia finales de 2021 en la localidad norteña de Santiago, en México, la comerciante Leticia Rodríguez festejó la obra confiada en que le daría un nuevo impulso a su restaurante.

Meses después, su celebración se convirtió en una pesadilla. Las altas temperaturas y una severa sequía que azota el norte del país fueron secando hasta reducir a menos de 95% la capacidad de La Boca, que a pesar de ser una presa pequeña, de 39 millones de metros cúbicos, tiene una importancia estratégica debido a que surte el sur de la ciudad industrial de Monterrey.

Embarcaciones encalladas entre largas extensiones de terreno resquebrado, un restaurante flotante enterrado en lo que fue un lecho lateral del embalse, y decenas de patos que escarban desesperados en una cada vez más mermada orilla en busca de algo de alimento es ahora lo que se puede encontrar en La Boca.

Monterrey, capital del estado de Nuevo León, hoy enfrenta una de las mayores crisis hídricas en más de tres décadas, lo que ha obligado a sus cinco millones de habitantes a vivir bajo cortes diarios de agua de más de 12 horas —en algunos casos hasta de semanas— y tener que abastecerse de cisternas y pozos subterráneos, lo que ha exacerbado el malestar entre los pobladores y las protestas callejeras.

A los problemas generados por la crisis hídrica se han sumado los impactos económicos que han alcanzado a muchas pequeñas empresas del sector turismo y servicios que tuvieron que cerrar luego de que la escasez de agua ahuyentó a los turistas y cayeron sus ingresos, lo que dejó en la calle a decenas de trabajadores.

Las dificultades con el agua no son exclusivas de Monterrey. Ante el empeoramiento de los suministros del vital líquido en varias regiones del norte y centro del país, la Comisión Nacional del Agua de México puso en vigencia esta semana un acuerdo de declaratoria de emergencia para aplicar medidas transitorias que permitan garantizar el abasto de agua en diferente regiones según lo que reporte el Monitor de Sequía, que ha reconocido que casi la mitad del país enfrenta problemas de sequía.

La sequía que golpea parte de México está asociada al fenómeno meteorológico de La Niña, que genera mucha o muy poca lluvia dependiendo de las condiciones de cada región y sus efectos se han intensificado por el cambio climático.

La crisis hídrica de Monterrey escaló esta semana luego que la presa Cerro Prieto llegó a menos de 0,5% de su capacidad, lo que dejó al polo industrial sin su segundo mayor embalse y dependiendo de la presa de El Cuchillo, que está a 46% de su capacidad, según indicó a The Associated Press el arquitecto Juan Ignacio Barragán, director general de la agencia estatal Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

El profesor investigador de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tecnológico de Monterrey, Aldo Iván Ramírez, afirmó que aunque la crisis es preocupante, es “mucho mejor que en muchas otras localidades del país”, y agregó que en este caso se han encendido las alarmas por la importancia que tiene la ciudad como polo industrial que genera cerca del 12% del Producto Interno Bruto del país.

Ramírez recordó que en 1998 y 2013 Monterrey enfrentó otros episodios importantes de sequía, pero ahora la situación se ha complicado porque se perdió Cerro Prieto y se depende exclusivamente de la presa El Cuchillo, que tiene una capacidad de 1.200 millones de metros cúbicos.

Para ayudar en la contingencia el sector industrial del estado de Nuevo León se comprometió esta semana a aportar 24,7 millones de metros cúbicos de aguas subterráneas que tienen en concesión, mientras que el sector agrícola anunció que cederá la mitad de sus derechos de aguas subterránes a favor del estado.

Las autoridades y especialistas prevén que las próximas semanas serán las más críticas y reconocen que de demorarse el período de lluvias, previsto para la tercera semana de agosto, se tendrán que extender los cortes de agua y los suministros a través de cisternas.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció el lunes que la situación en Monterrey “es grave” y por eso pidió más apoyo del sector privado tanto de quienes tienen agua para riego como de las empresas refresqueras o cerveceras que en algunos casos ya están cediendo agua pero en otros no”.