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¿Un error? ¿Un acto deliberado? ¿Un homenaje? ¿Una vergüenza? El viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó junto a un grupo de funcionarios y la primera dama Melania un hospital de niños en Ohio y se puso a colorear banderas nacionales junto a los más pequeños.

Sin embargo, la armonía que parecía reinar en el encuentro se vio interrumpida en las redes sociales, luego de que se conocieran imágenes de la actividad. ¿Por qué? Es que al republicano se lo ve sentado junto a los chicos en mesas de juego infantiles frente a un dibujo de la bandera de Estados Unidos mal pintada.

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Trump, en vez de pintar las tres rayas que se alternan en blanco y rojo en homenaje a las colonias originales del país, agrega una azul que desconcertó a los usuarios de Twitter.

Entonces el presidente, que en más de una oportunidad se quejó de los deportistas de fútbol americano que no respetan a la patria porque no se ponían de pie para captar el himno, fue acusado de irrespetuoso también.

“Las rayas de la bandera estadounidense son rojas y blancas. Trump debería saber esto, considerando el ataque que lanza cuando alguien se arrodilla en un partido de fútbol faltándole el respeto a la bandera”, dijo una de las usuarias.

Los comentarios cómicos no tardaron en aparecer. Varios sugirieron que Trump quizá estaba intentando colorear la bandera rusa, obsesionado por la investigación del FBI sobre la posible injerencia de rusos en la elección que lo llevó a la Casa Blanca .

Pero sus defensores también se hicieron eco de lo ocurrido y advirtieron que el presidente estaba de hecho rindiendo homenaje a la policía con la línea azul añadida, de acuerdo con lo publicado por el diario The Independent.

Por su parte Trump, que no tiene reparos para hablar de todo en sus redes sociales y despacharse contra aquellos que no piensan como él, aun no se refirió al incidente ni aclaró por qué pintó una raya azul donde no debía.