Ucrania celebra por primera vez la Navidad el 25 de diciembre, distanciándose de Rusia

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La familia Zelenchuk reza antes de su cena de Navidad en la localidad de Kryvorivnia, Ucrania, el domingo 24 de diciembre de 2023. (AP Foto/Evgeniy Maloletka)

(AP) — Para muchos ucranianos, la Navidad tuvo un peso más que espiritual este año, cuando el país volvió a celebrarla como fiesta pública el 25 de diciembre, en lugar de la fecha posterior que se sigue en Rusia.

El cambio, que promulgó el presidente Volodymyr Zelenskyy en julio pasado refleja tanto la consternación de los ucranianos por los 22 meses de invasión rusa, como su afirmación de una identidad nacional.

Ucrania es predominantemente cristiana ortodoxa, pero la fe está dividida entre dos iglesias, una de las cuales ha estado afiliada a la Iglesia Ortodoxa Rusa desde hace tiempo.

La Iglesia Ortodoxa de Ucrania, que no reconocía la autoridad de la Iglesia rusa y había sido considerada cismática, obtuvo el pleno reconocimiento del Patriarca Ecuménico de Constantinopla, máxima autoridad de la Ortodoxia, en 2019.

La Iglesia Ortodoxa Ucraniana, que era una rama de la rusa, anunció en 2022, tras el inicio de la guerra, que rompía lazos con Moscú y se consideraba autónoma. Sin embargo, sus parroquias siguen el mismo calendario litúrgico que la iglesia rusa y celebrarán la Navidad el 7 de enero.

Muchos ucranianos acogieron con entusiasmo la decisión de celebrar la Navidad el 25 de diciembre.

“Es justicia histórica”, dijo Yevhen Konyk, un militar de 44 años que, junto con su familia, participó en las celebraciones tradicionales en un museo al aire libre de Kiev. “Tenemos que avanzar no sólo con el mundo, sino también con las tradiciones de nuestro país y superar los restos imperiales que teníamos”.

En el poblado de Kryvorivnia, miles de fieles, muchos de ellos con atuendos tradicionales como las llamativas camisas bordadas llamadas vyshyvankas, llenaron las calles y acudieron a la conocida y elaborada iglesia de madera del asentamiento.

Kryvorivnia, en los Cárpatos, está a unos 800 kilómetros (500 millas) al oeste del frente de batalla, pero la guerra estaba en la mente de los feligreses. “La gente no sólo vino a observar la celebración, vino a rezar”, dijo el sacerdote local Ivan Rybaruk, quien afirmó que 16 residentes del pueblo, de sólo 1.500 habitantes, han muerto en los combates.

“La gente entiende que aquí vivimos lo más seguros posible. Aquí no vuelan misiles ni explotan bombas, pero hemos perdido a muchos hombres”, afirma Olha Mynykh, de 27 años, frente a la casa de un soldado declarado como desaparecido. “La gente no siente ese tipo de alegría. Claro que sienten alegría por la Navidad, porque es imposible no sentir la luz de Dios en el corazón. Pero la escala de la celebración, la naturaleza de la celebración, obviamente ha cambiado. Ya no es tan alegre y llena de diversión como antes”.

Oksana Poviakel, directora del Museo Pyrohiv de Arquitectura Popular y Vida de Ucrania, en Kiev, donde tienen lugar las celebraciones navideñas, afirma que celebrar la fiesta el día 25 es “otro factor importante de autoidentificación”.

“Nos estamos separando del vecino que actualmente intenta destruir nuestro Estado, que está matando a nuestra gente, destruyendo nuestras casas y quemando nuestras tierras”, afirmó.

Asia Landarenko, de 63 años, dijo que reza todos los días por su hijo, quien actualmente está en el ejército. “El estado de guerra afecta a todo, incluso al estado de ánimo. La verdadera celebración de la Navidad será después de la victoria, pero igual que nació el Salvador, así llegará nuestra victoria”, afirmó.