Unas elecciones legislativas marcadas por el auge del voto anticipado

En las elecciones legislativas de este martes en Estados Unidos, el método clásico de depositar una papeleta de voto en una urna será menos importante que en comicios anteriores. Los cambios legales en varios Estados -la mayoría demócratas- y el hecho de que en otros sea una práctica más conocida entre los ciudadanos han hecho que, en general, votar anticipadamente sea más fácil en EE UU. Todo ello hace presagiar que estas serán las elecciones no presidenciales con una mayor tasa de voto previo, lo que puede ser un factor clave en decantar victorias en algunos Estados.

Michael McDonald, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Florida y analista de Brookings, un laboratorio de ideas en Washington, pronostica, por medio de un conjunto de variables, que al menos un 28% de los votos se habrán emitido antes de este martes. El porcentaje es inferior al de las últimas elecciones presidenciales -32% en 2012 y 30% en 2008- pero superior al de las anteriores elecciones de medio mandato, en las que se renueva el Congreso federal y algunos Estados y Ayuntamientos. En las últimas, en 2010, la tasa fue del 25%. En 2006, del 19%: en 2002, del 14%; y en 1998, del 11%.

“La cifra del 28% se obtiene a partir de la tendencia creciente que hemos visto de uso del voto anticipado en las últimas dos décadas”, explica McDonald en una entrevista telefónica. De momento, los resultados preliminares indican un crecimiento del voto previo en algunos de los Estados con carreras más reñidas para el Senado de EE UU, como Carolina del Norte, Colorado, Georgia y Iowa.

En este ciclo electoral, mientras unos Estados -la mayoría gobernados por el Partido Demócrata- han facilitado el voto anticipado, otros -todos del Partido Republicano- lo han restringido. Teóricamente, que los electores tengan más tiempo y menos requisitos para votar ayuda a los demócratas dado que, analiza el profesor, “están en desventaja”: su electorado suele participar menos en comicios no presidenciales y, según las encuestas, el partido perderá su mayoría en el Senado. Esto explica que los demócratas se hayan volcado en promover el voto anticipado, sobre todo entre las minorías raciales, en los Estados más reñidos, como Georgia.

Sin embargo, los datos no suponen siempre un anticipo fiel del resultado final: por ejemplo, en 2010 en Colorado los republicanos lideraban el voto anticipado, pero el día de la elección fueron superados ampliamente por los demócratas. El Partido Republicano critica la flexibilización del voto, alegando que puede incrementar el fraude, pero en estos comicios ha decidido sacarle partido: ha gastado 125 millones de dólares en promover el voto anticipado, por encima de los 60 millones del Demócrata, según datos citados por McDonald.

El sistema federal en EE UU y un fallo del Tribunal Supremo en 2013 permiten que cada Estado establezca sus propias reglas de votación, ya sea en el método de identificación personal o en los requerimientos de voto anticipado. Las diferencias son significativas y sus consecuencias tienen muchas veces lecturas políticas.

Existen tres métodos distintos para votar antes de las elecciones: voto anticipado, voto ausente y voto directo por correo. El primero: un total de 33 Estados y el Distrito de Columbia permiten el voto anticipado sin necesidad de presentar una justificación, según datos de la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales. Es decir, una persona acude a un colegio electoral antes del día de los comicios a depositar su papeleta.

Los requisitos para poder votar anticipadamente y su extensión varían en cada Estado de EE UU
El segundo: todos los Estados permiten el voto ausente, pero 20 requieren que la persona justifique por qué no puede votar presencialmente. El voto ausente se puede efectuar por correo postal o presencialmente en un colegio electoral. Y el tercero: tres Estados tienen voto directo por correo postal: todo votante recibe en su casa papeletas electorales y simplemente tiene que mandar por correo la del partido que escoja votar. Al mismo tiempo, puede seguir usando el método convencional de depositar una papeleta en una urna el día de los comicios.

El asunto, sin embargo, se complica un poco más. Entre los Estados que permiten el voto anticipado, difiere el periodo en que se puede ejercer: menos de dos semanas, entre dos y cuatro semanas, o más de cuatro semanas. Todo ello hace que, si se le juntan los requisitos de identificación para votar (si es o no necesario llevar un carné de identidad), en algunos Estados sea mucho más sencillo votar que en otros. California es donde es más fácil, mientras Alabama donde es más difícil, según un análisis de requisitos hecho por la agencia Bloomberg. En general, los más flexibles son los Estados gobernados por demócratas y los más estrictos los republicanos.

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