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(AP) — La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, llegó el miércoles a Venezuela en momentos que el país sudamericano está sumido en una severa crisis política, económica y de derechos humanos que impulsó una mayor vigilancia internacional sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro, acusado de perseguir a sus adversarios, encarcelarlos y reprimir severamente las protestas antigubernamentales.

La también expresidenta chilena durante su visita de tres días a Venezuela sostendrá encuentros con Maduro y el líder opositor Juan Guaidó, que en desafío al gobernante socialista se declaró en enero presidente interino. En su visita también tiene previsto reunirse con organizaciones humanitarias y víctimas de violaciones de derechos civiles y políticos, además de otras autoridades venezolanas y representantes diplomáticos.

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El viaje de la alta comisionada ha generado gran expectativa debido a que desde hace varios años no visitaba Venezuela un funcionario internacional de alto nivel en materia de derechos humanos. El antecesor de Bachelet, Zeid Ra’ad al Hussein, había solicitado venir a Caracas pero las autoridades le negaron el pedido y lo acusaron de emitir comentarios “infundados” e “irresponsables” al denunciar violaciones a los derechos humanos en el país.

Bachelet, quien adelantó que hará una declaración pública el viernes, señaló en Twitter después de una reunión con el canciller venezolano Jorge Arreaza que en su primera visita como comisionada espera “escuchar todas las voces y trabajar con todos los actores para promover y proteger todos los derechos humanos de todos los venezolanos”.

Juntos antes del arribo de Bachellet, las autoridades venezolanas liberaron a 18 personas detenidas desde mayo durante protestas contra Maduro.

El grupo de manifestantes que se encontraba en instalaciones de la Guardia Nacional y la policía del estado occidental de Yaracuy fue excarcelado la víspera, informó el miércoles a The Associated Press el diputado opositor Luis Parra. Al celebrar la medida Parra afirmó que los manifestantes “nunca debieron estar en un calabozo, no son delincuentes”.

Con estas liberaciones se elevaron a 21 los llamados “presos políticos” excarcelados en las últimas 48 horas. Entre ellos está el diputado opositor Gilber Caro, quien había sido apresado hace casi dos meses por miembros de la policía política que lo mantuvo incomunicado, denunciaron el congresista y sus abogados.

El activista Alfredo Romero, director la organización humanitaria Foro Penal, informó que a pesar de las últimas liberaciones todavía hay 693 “presos políticos”.

La situación de estos prisioneros, que según el gobierno no están detenidos por razones políticas sino por delitos comunes, será uno de los puntos que abordarán los miembros de los grupos de derechos humanos en el encuentro que sostendrán el jueves con Bachelet, indicó a AP el activista Carlos Nieto, coordinador general de Una Ventana a la Libertad.

En la reunión con Bachelet también se abordarán la crisis social y del sistema de salud y la situación de las cárceles y los calabozos policiales, donde han fallecido más de 90 reclusos en los últimos dos años durante motines, y los casos de 134 presos que murieron en 2018 a consecuencia de tuberculosis y desnutrición, precisó Nieto.

Previo al arribo de la funcionaria de Naciones Unidas, Maduro expresó que su administración tiene “muy grandes expectativas sobre su visita y de todo su equipo”.

“Esperamos que sea para bien del sistema de derechos de Venezuela… escuchar recomendaciones, propuestas de alto nivel profesional, de alto nivel humano, para que Venezuela mejore”, indicó el mandatario el miércoles en un acto de gobierno televisado.

Al celebrar la visita, Guaidó anunció que la oposición se sumará a las protestas que realizarán el viernes en todo el país las organizaciones humanitarias y movimientos estudiantiles para exigir acciones para enfrentar la crisis y presionar la salida del gobierno de Maduro.

Durante un discurso que ofreció en una universidad capitalina Guaidó agregó que la visita de Bachelet será “muy positiva” para el país pese a que el “régimen siempre va a querer manipular… Esperemos que esta visita logre, ayude, colabore a aproximar soluciones”.

Guaidó, que ha sido reconocido como presidente interino de Venezuela por más de medio centenar de países, confirmó que el viernes tendrá una reunión privada con la funcionaria.

El director de la división de las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, afirmó que la visita de Bachelet será una decepción si sólo se reúne con funcionarios, líderes de la oposición y representantes de la sociedad civil. “Ella puede hacer eso a través de Skype desde Ginebra”, indicó Vivanco a AP. “La prueba de fuego es si ella puede obtener acceso a una prisión de su elección, inspeccionar las condiciones y reunirse en privado con los presos políticos. Eso es lo único que dará sentido a este viaje ”, agregó.

La visita de la alta comisionada se da a pocas semanas de la presentación de un informe final sobre Venezuela. En marzo la exmandataria chilena manifestó su preocupación por la “magnitud” y “gravedad” de la repercusión de la crisis sobre los derechos humanos y sostuvo que las sanciones económicas que recibió la corporación petrolera estatal venezolana podrían agravar la situación.

En esa oportunidad Bachelet afirmó que las autoridades “se han negado a reconocer las dimensiones y la gravedad” de la crisis en materia de salud, alimentación y servicios públicos, por lo que las medidas que han adoptado “no han sido suficientes”. Asimismo, se refirió a las denuncias de asesinatos extrajudiciales cometidos por integrantes de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la policía nacional y las violaciones y abusos de derechos humanos ocurridos en las protestas antigubernamentales cometidos por presuntos miembros de las fuerzas de seguridad y grupos pro oficialistas armados conocidos como “colectivos”.

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Fabiola Sánchez está en Twitter como: https://twitter.com/fisanchezn

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Los periodistas de AP, Joshua Goodman, contribuyó en esta nota desde Bogotá.