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Actualidad por Francisco Tabernilla

Venezuela, por el colapso del chavismo, se prepara para hacerle frente al llamado del líder oposicionista Leopoldo López quien ha lanzado la consigna: ¡Llegó la hora de tomar la calle! contra un régimen que considera “antidemocrático” y “delincuencial”.

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En una visita a las instalaciones de El Nuevo Herald, el dirigente declaró que ha llegado el momentote de demostrarle al mundo que la gran mayoría de los venezolanos están opuestos a las pretensiones del régimen de Nicolás Maduro de instalar un régimen dictatorial de corte castrista en Venezuela, enfatizando que las manifestaciones deben ser pacíficas. “Yo planteo una salida popular, una salida del pueblo, de la gente, una salida donde el régimen, por más que quiera negarlo, tenga que doblegarse ante la fuerza de un pueblo que quiere cambio”, expresó López, uno de los seis dirigentes que compitieron en el 2012 por la nominación presidencial de la oposición. “De aquí en adelante, nosotros tenemos que asumir la calle, la protesta no violenta como vehículos –primero que nada-

legítimos, y segundo, absolutamente necesarios para lograr el cambio que estamos

planteando”, dijo. López recordó que existen muchos ejemplos en el mundo sobre como las manifestaciones no violentas han propiciado cambios de regímenes y señaló que no será diferente en Venezuela.

“La calle es el escenario donde se va a dar el desenlace de la crisis política que estamos viviendo en Venezuela. La calle en sus distintas dimensiones, la calle a través del voto, la calle de la protesta, la calle a través del descontento. El cambio no se va a dar jamás, dentro de las casas”, declaró.

Descontento general: La calle es el escenario donde se va a dar el desenlace de la crisis política que estamos viviendo en Venezuela. El dirigente comentó que las manifestaciones ya se están produciendo en Venezuela producto del gran descontento de la población, con un promedio que va entre las 60 y 80 protestas diarias.

Estas manifestaciones se producen en distintas ciudades del país por problemas tan diversos como interrupciones en el servicio eléctrico o de agua potable, la elevada inseguridad personal, el desabastecimiento de productos o el déficit de viviendas.

“El gran desafío que nos hemos planteado es tejer todas las protestas con un hilo conductor común, para que él que protesta por el agua sepa que su lucha es la misma que

la del que lucha por una atención médica, y que esa a su vez es la misma que la del que protesta por el desabastecimiento y la del  que se queja por las violaciones a la libertad de expresión”, expresó.

“Cuando se decía que Venezuela iba hacia una cubanización yo era de los que pensaba que eso era una exageración. Hoy en día yo creo que me equivocaba cuando yo pensaba que eso no podía ocurrir en nuestro país”, comentó López.

Por supuesto, Venezuela y Cuba son países distintos, pero hoy por hoy son muchos más parecidos en lo negativo. Hoy hay tarjetas de racionamiento, hoy el Estado decide que come o no come el venezolano, hoy el venezolano tiene que hacer larguísimas colas para conseguir el alimento, para recibir la misma atención médica, hoy hay una restricción en el nivel de libertades de los venezolanos…y hay la declarada intención de Nicolás Maduro de tener como país modelo a Cuba”.

López dijo que la oposición venezolana está consiente que su deber patriótico es salir a combatir la cubanización de Venezuela y que cada vez está más convencido de que para ello debe asumir una estrategia más centrada en tener una mayor presencia en la calle

para  tratar de divulgar su mensaje a través de los medios de comunicación . Y eso solo puede tener efecto si tenemos un esquema organizativo que tenga la capacidad de ampliar y diversificar el mensaje. Estamos hablando de incorporar a decenas  de miles de personas en una estrategia que nos permita tener presencia de voz, de visión , de propuesta, de reclamo, de acompañamiento, de indignación, de acción, en cada uno de los barrios pueblos y los caseríos”, comentó López.

Al referirse sobre las venideras elecciones municipales del 8 de diciembre, López enfatizó la necesidad de salir a votar, señalando que la contienda servirá no solo para escoger a quienes serán  los próximos alcaldes del país, sino para disipar toda duda de cual de los bandos ostenta una  mayoría.

No obstante, la participación electoral no es el único  camino de lucha que debe ser emprendido por la sociedad democrática venezolana.

“El país se está cayendo a pedazos, en todos los sectores”, dijo el dirigente al resaltar que Venezuela está en vías de registrar este año la tasa de inflación más alta del planeta y una de las más altas tasas de homicidios del continente.

Irónicamente, esto se produce en momentos en  que la nación atraviesa por una enorme bonanza petrolera, con un precio del petróleo de $100 el barril, debería haber creado

las condiciones para convertir a Venezuela en el país más próspero de América Latina.

“Todo estaba servido para que Venezuela fuese hoy la nación de mayores niveles de crecimiento, de mayor generación de empleos, de mayor estabilidad, de mayor bienestar con el mejor sistema de seguridad social con la mayor infraestructura de América Latina”,  “Pero hoy estamos en el extremo opuesto”, enfatizó Leopoldo López.

Venezuela, Llegó la hora de tomar la calle