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(AP) — El general en jefe Vladimir Padrino López, cuya lealtad al presidente venezolano Nicolás Maduro es vista como fundamental para mantener el poder y el apoyo del alto mando militar, fue ratificado el domingo como ministro de Defensa.

Padrino López fue ratificado en el cargo para que “continúe su brillo, con su talante, con su inteligencia, con su liderazgo militar, con su lealtad al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa”, dijo Maduro durante el acto de juramentación de tenientes y alférez de navío como nuevos miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

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Padrino López, de 56 años, es uno de los ministros que más años ha formado parte del equipo de Maduro durante sus más de seis años de mandato y también es uno de los de mayor permanencia en el Ministerio de la Defensa en la historia del país. El cargo lo asumió el 24 de octubre de 2014.

El líder opositor Juan Guaidó, que se declaró en enero presidente interino y que es reconocido por más de 50 países, ha tratado de sumar el apoyo de los militares para forzar a Maduro a dejar el poder e instaurar un gobierno de transición.

Las fuerzas armadas han sido tradicionalmente los árbitros de las disputas políticas en Venezuela.

Con Padrino López a la cabeza, los altos mandos militares públicamente no han mostrado fisuras en su respaldo y lealtad a Maduro.

Con unos 200.000 militares de carrera y cerca de dos millones de milicianos bajo su mando, la cúpula militar de Venezuela tiene mucho que perder si Maduro es derrocado, eso incluye su control sobre sectores importantes de la economía del país.

En septiembre del año pasado, el gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra Padrino López, citando su contribución a “asegurar la lealtad militar al régimen de Maduro”. El jefe castrense es uno de los últimos militares activos que estudió en Estados Unidos y fue capacitado para operaciones psicológicas en la Escuela de las Américas y luego en la Escuela de Infantería del Ejército, ambas ubicadas en Fort Benning, Georgia.

El mandatario estadounidense Donald Trump ha dicho que “sería fácil derrocar” a Maduro con un golpe si los militares venezolanos así lo decidiesen.

Maduro también ratificó en sus cargos al jefe del Comando Estratégico Operacional, almirante en Jefe, Remigio Ceballos; y a los comandantes de Armada y la Fuerza Aérea, el almirante Giuseppe Alessandrello Cimadevilla, y el mayor general Pedro Juliac, respectivamente.

Entre los nuevos miembros del Alto Mando destacan el nombramiento como comandante general del Ejército al mayor general Alexis Rodríguez Cabello en sustitución del mayor general, Jesús Suárez Chourio, quien ostentaba el cargo desde junio del 2017. Suárez Chourio participó en la fallida asonada militar de 1992 encabeza por el entonces teniente coronel y ahora fallecido presidente Hugo Chávez. Mientras que el mayor general Fabio Zavarse fue designado comandante de la Guardia Nacional en reemplazo del mayor general Richard López Vargas.

Venezuela enfrenta sanciones de Washington en medio de una severa crisis económica signada por la escasez de productos básicos como alimentos y medicinas, así como una inflación de siete dígitos. Su economía se ha reducido más de la mitad desde 2013, de acuerdo con cifras del FMI.

La crisis también ha provocado que por lo menos cuatro millones de venezolanos salieran del país, según las Naciones Unidas.