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Dwyane Wade era Miami Heat. Fueron 13 temporadas en la franquicia de Florida con tres títulos y la imagen de un jugador de la casa que siempre, siempre, estaría ahí inamovible. Pero las más bellas historias tienen un final y el escolta abandonó South Beach por el frío de Illinois. “Pensé que estaría allí para siempre, pero estas cosas suceden y tienes que estar preparado”, comentó Wade al periodista Vicent Goodwill de CSN Chicago en una extensa entrevista donde revela los motivos de su marcha. “Descubrí muy rápidamente que esto es un negocio y lo entiendo, pero hay maneras de comunicar las que cosas que estás tratando de hacer a alguien como yo. Eso es respeto”.

Wade no se detiene y recuerda todo lo que hizo para que Miami volviese a lo más alto del baloncesto estadounidense. Y eso fue perder dinero. Cuando los Heat reclutaron a LeBron James y Chris Bosh en el verano de 2010, hizo un esfuerzo económico considerable, al igual que cuatro años después tras la vuelta de James a Cleveland. Fue la tercera vez que renunciaba a cobrar lo máximo, a pesar de llevarse 34 millones en dos (20 en la segunda, “nunca había ganado esa cifra en una temporada”). Mientras, Bosh firmaba cinco cursos por 118.

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Pero todo tiene un límite y en este periodo estival la gota colmó el vaso cuando desde la directiva comenzaron los movimientos, pensando que él no haría nada. “Entendí que Whiteside era una prioridad y que querían a Kevin Durant, pero tenía que pensar en mí y estar preparado por si las cosas no se resolvían como yo quería… y no se resolvieron”, comenta.

Adiós a Miami
“No he dado nada más que respeto y siento que muchas cosas en esta Liga están mal manejadas por una mala comunicación. A los directivos de los Heat les dije que iba a ser agente libre y que no esperaría al lado del teléfono a que llamarán”, continúa la estrella de la NBA que firmó con los Bulls un contrato de dos años (player option en el segundo) por 47 millones. Es decir, 23,2 esta temporada y 23,8 en la siguiente. Serán sus máximos en una carrera que comenzó en 2003 con 2,9.

Pat Riley
Cuando Wade se marchó, todas las miradas se fijaron en Pat Riley, presidente de la entidad y constructor de los Heat del Big-Three. Se le consideró el culpable, aunque Wade asegura que no le guarda rencor por nada. “Pat me ha ayudado a convertirme en un hombre rico, hemos ganado campeonatos juntos. Me encanta, es terco como yo. Es un competidor. Hace 13 años que le conozco. Posiblemente la gente no me crea, pero no tengo nada contra él. Todo sucedió como se suponía que iba a pasar, así que estoy bien”, dice un Wade que regresará mañana al American Airlines Arena como rival.

Wade desvela los motivos de su salida de Miami Heat