Ya casi no quedan agricultores afroamericanos en EEUU

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Rod Bradshaw recorre sus tierras cerca de Jetmore, Kansas, el 13 de enero del 2021. Bradwhaw es la excepción, no la regla. Uno de los pocos agricultores de raza negra que quedan en EEUU. (AP Photo/Charlie Riedel)

(AP) — La muerte de Gil Alexander dejó una histórica comunidad afroamericana de Kansas que llegó a tener cientos de agricultores sin una sola granja propiedad de una persona de raza negra. Su sobrino y su esposa dejaron sus trabajos en Arizona para tratar de salvar la granja de la familia.

Pero Lateef y Carrie Dowdell tropezaron con numerosos obstáculos al llegar al noroeste del estado de Kansas en el 2017. Un banco incautó la tierra y el Departamento de Agricultura les dijo que por su falta de experiencia en las tareas agrícolas no podía ofrecer ningún tipo de ayuda.

“Me sentí discriminado, no le quepa la menor duda”, expresó Lateef Dowdell. “Lo único que quería era enfocarme en la gente que trabajaba para Gil. Pero a mí no me quería ayudar nadie”.

Las comunidades agrícolas de todo el país se han ido quedando sin agricultores de raza negra desde hace generaciones y esto es particularmente visible en Nicodemus, donde Alexander cultivaba maíz y otros vegetales. Nicodemus ganó fama porque allí se establecieron una cantidad de antiguos esclavos, conocidos como “exodusters”, hace más de un siglo, confiados en que al cultivar su propia tierra le escaparían al racismo y a la pobreza.

Los agricultores de raza negra representaron el 14% del sector agrícola en 1910, pero hoy son apenas el 1,4%.

Dowdell pudo conservar la casa de Alexander y 48 hectáreas que no estaban hipotecadas. Ahora tiene un restaurant en la vecina Hill City y no cultiva sus tierras.

“Al morir Gil, parecía que no les interesaba nada”, dijo Lateef Dowdell. “Solo querían la tierra y dar vuelta la página”.

No hace mucho, agricultores afroamericanos tenían campos de más de 400 hectáreas, ocho veces más grandes que el promedio de sus paisanos del sur.

La mayoría de las granjas del país han sido afectadas en los últimos años por la volatibilidad del mercado, el mal tiempo y consolidaciones producto de los avances tecnológicos. Además de todo eso, muchos agricultores afroamericanos dicen que enfrentan discriminación racial a todos los niveles del gobierno, que en la práctica los dejó sin tierras.

Afirman que tienen menos acceso a préstamos y a apoyo técnico que sus colegas blancos, lo que les impide obtener fondos para operar sus granjas, modernizar el equipo o adquirir más tierras. Algunos agricultores de grupos minoritarios dicen que recibieron préstamos del Departamento de Agricultura, pero que el dinero llegó demasiado tarde o vino acompañado de condiciones acerca del uso que se le podía dar.
Por décadas, la Agencia de Servicios Agrícolas del departamento dejaba que las decisiones en torno a los préstamos las tomasen comités integrados exclusivamente por blancos. Estos comités cumplen ahora funciones mayormente de asesoría, pero siguen teniendo influencia.

“No quieren que los agricultores negros tengan tierras. La tierra te da poder, no mucho, pero algo”, manifestó Rod Bradshaw, agricultor afroamericano de 67 años que cultiva maíz y cría ganado en 800 hectáreas cerca de Jetmore, Kansas.

Los descendientes de los colonos de Nicodemus que todavía tienen tierras las alquilan generalmente a granjeros blancos pues no pueden conseguir préstamos para trabajarlas o para comprar equipo. Muchos agricultores que fallecieron no pudieron dejarles sus tierras a sus familias porque estaban muy endeudados.

“En los últimos 21 años los afroamericanos perdieron muchas tierras en Kansas. Es algo devastador”, declaró JohnElla Holmes, residente de Nicodemus y directora ejecutiva de la Asociación de Agricultores Negros de Kansas.

Una demanda colectiva de 1999 por la que el gobierno pagó 1.250 millones de dólares debía ayudar a los granjeros que denunciaron que les negaban préstamos y otra ayuda arbitrariamente. Pero pocos recibieron alivio, según Holmes.

Cuando se creó la Asociación de Agricultores Negros hace 21 años, la agrupación tenía 53 miembros, indicó Holmes. Hoy cuenta con 13, dispersos por todo Kansas.

Durante el gobierno de Donald Trump el Departamento de Agricultura justificó su manejo de las denuncias de discriminación. En un email enviado a la Associated Press dijo que su Oficina del Subsecretario para Derechos Civiles se asegura de que los programas no incurren en actos discriminatorios.

El gobierno de Trump, no obstante, nunca cubrió la vacante dejada por la partida del subsecretario para los derechos civiles. La agencia afirma que eso no afectó su capacidad de combatir la discriminación. Destacó que recibió 3.700 denuncias desde el 2017 y que procesó 1.300.

El Departamento de Agricultura dice que el año pasado asignó más de 19 millones de dólares a programas de capacitación y asistencia técnica a sectores agrícolas postergados.

Muchos agricultores afroamericanos sostienen que eso no basta. Esperan que ahora que los demócratas controlan las dos cámaras legislativas revivirán una legislación que buscaba remediar las injusticias históricas en el campo. La Ley Justicia para los Agricultores Negros, presentada en noviembre, procura proteger a los agricultores afroamericanos que quedan para que no pierdan sus tierras y adoptar otras reformas en su beneficio.

“Nicodemus es un claro ejemplo de que (los agricultores afroamericanos) estamos al borde de la extinción”, expresó John Boyd Jr., un agricultor de Virginia que preside la Asociación Nacional de Agricultores de Negros. “Que en el 2021 no haya un solo agricultor negro que cultiva su tierra es desalentador”.