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En el comunicado que presentó la OMC se explica que Pekín considera que las tasas de un 25 por ciento sobre las importaciones de acero y del 10 por ciento sobre las de aluminio infringen las normas del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) firmado en 1994 y el Acuerdo sobre Salvaguardias.

China pide la intervención de la OMC, que se ofrece a su vez como mediadora para que ambas partes resuelvan su disputa sin entrar en litigios. Estados Unidos anunció los aranceles el mes de marzo, iniciando así una espiral de medidas y represalias entre las dos mayores economías del mundo que ha desatado el temor a que se llegue a una guerra comercial.

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El Gobierno chino presentó hoy formalmente ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) una denuncia contra EEUU por los aranceles del 25 % y del 10 %, respectivamente, que Washington ha impuesto a determinados productos de acero y de aluminio procedentes del gigante asiático.

Se trata de la segunda denuncia de Pekín ante la OMC después de la que presentó el pasado día 5 por los aranceles por valor de 50.000 millones de dólares que EEUU ha anunciado que impondrá a una lista de 1.300 productos chinos.

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En concreto, en su denuncia entregada a los países miembros de la OMC este martes, China pide consultas con EEUU para resolver la disputa sobre los aranceles a las importaciones de acero y aluminio, pues entiende que la medida viola provisiones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994 y del Acuerdo sobre Salvaguardias de la organización multilateral.

La solicitud para la celebración de consultas inicia formalmente una disputa en la OMC.

Las consultas proporcionan a ambas partes la oportunidad de discutir durante 60 días el litigio y de hallar una solución mutuamente satisfactoria sin tener que dar otro paso en el conflicto ante la OMC.

Si las consultas no prosperan en ese plazo de 60 días, China puede pedir a la Organización Mundial del Comercio que se establezca un panel de resolución de disputas, algo que EEUU puede bloquear una única vez la instalación de dicho órgano.

China alega en su denuncia ante la OMC que las medidas estadounidenses violan el GATT y el Acuerdo de Salvaguardias porque, EEUU “no han formulado una determinación adecuada ni ha dado una explicación razonada y adecuada” sobre los motivos que le han llevado a imponer los derechos de importación adicionales del 25 % y del 10 % respectivamente a productos de acero y aluminio chinos.

Washington solo menciona, según Pekín, la “evolución imprevista de las circunstancias” y que las importaciones chinas “han aumentado en tal cantidad” y se realizan “en condiciones tales” que “causan o amenazan causar un daño grave a los productores nacionales”.

De acuerdo con la denuncia de China, EEUU “tampoco ha cumplido los requisitos de procedimiento apropiados”, como, por ejemplo, los procedimientos de notificación y consultas, ni ha aplicado las medidas correctamente en cuanto al requisito de que se impongan por ejemplo “únicamente durante el período que sea necesario”

Asimismo, Pekín sostiene que los aranceles estadounidenses “exceden de los derechos fijados en la lista de concesiones y compromisos de EEUU” con la OMC y “no han eximido los productos de China” que se ven afectados por ese “exceso” en los aranceles.

China también alude a la presunta discriminación o “aplicación selectiva” de la medida estadounidense, pues ha eximido a varios Estados miembros de la OMC, como Canadá, México, Australia, Argentina, Corea del Sur, Brasil y la Unión Europea (UE).

Por último, Pekín alega que Washington “no ha aplicado de manera uniforme, imparcial y razonable sus leyes, reglamentos, decisiones judiciales y disposiciones administrativas relativos a las medidas en litigio” ante la OMC.