EEUU respalda enfoque holístico de drogas de Petro

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El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, es recibido por la vicepresidenta de Colombia, Francia Márquez, en el Palacio Presidencial en Bogotá, Colombia, el lunes 3 de octubre de 2022. (Luisa González/Pool vía AP)

(AP) — El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, se reunió el lunes en la capital de Colombia con el presidente izquierdista Gustavo Petro, quien abiertamente ha criticado la política antinarcóticos, un tema medular en la relación bilateral.

Blinken aseguró que con respecto a la lucha contra el narcotráfico, Estados Unidos respalda el “enfoque holístico” que está adoptando Petro a través de la justicia, el desarrollo de las comunidades, la protección ambiental, y la reducción de la oferta y la demanda.

“Estamos en sintonía al respecto, ambos estamos pensando en enfoques integrales, no hay una única solución para todos los problemas”, señaló Blinken a la prensa en una declaración conjunta con Petro en el palacio presidencial.

Desde que se posesionó en agosto como el primer presidente de izquierda en la historia de Colombia, Petro ha insistido en hacer cambios en la política antidrogas que considera que hasta ahora ha “fracasado” y en diversificar la agenda bilateral con Estados Unidos acentuando los esfuerzos por mitigar el cambio climático.

El cambio de la estrategia antinarcóticos, señaló Petro, pasa por una reforma agraria y la sustitución de cultivos ilícitos, estrategias que ya están plasmadas en el acuerdo de paz firmado en 2016 entre el Estado colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la que fuera la guerrilla más antigua de Latinoamérica. Estados Unidos ha donado más de un billón de dólares para implementarlo.

El mandatario señaló que esos dos puntos no han sido cumplidos a cabalidad hasta ahora y que planea implementaros. La reforma rural implica dar al menos tres millones de hectáreas de tierras fértiles a campesinos, lo que impactaría según Petro no solo en la soberanía alimentaria, también sería un “desestímulo a la producción de hoja de coca”.

Sin embargo, la financiación se torna en un problema, estima que se requieren entre 7.000 y 14.000 millones de dólares.

También busca reforzar el programa de sustitución de cultivos ilícitos, con el que se financian proyectos productivos de campesinos que abandonan la siembra de la hoja de coca y la cambian por la agricultura legal.

Petro aseguró que aún es un tema de conversación con Estados Unidos el incremento de la capacidad de interdicción marítima y aérea y el aumento de la capacidad de inteligencia para capturar los dueños del narco que habitan no en las zonas remotas de Colombia, sino en las grandes ciudades como Bogotá, Medellín, Miami y Nueva York.

“Quizá no portan un fusil, quizá han estado en estos salones del palacio (presidencial) de Nariño, en el conjunto del poder político”, explicó.

David Castrillón Kerrigan, docente investigador de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado, aseguró a The Associated Press que Blinken fue estratégico en apoyar la visión integral de la lucha contra las drogas que va en la línea de lo que el gobierno de Joe Biden ha planteado de abordarlo desde la demanda de los consumidores estadounidenses. S

in embargo, Castrillón considera que el verdadero reto de Petro estará en el Congreso estadounidense, donde su visión no es muy popular y podría carecer del mismo apoyo.

Petro ha planteado al gobierno de Joe Biden cambios profundos, como permitir que los narcotraficantes que negocien con el Estado colombiano no sean extraditados, siempre y cuando no reincidan. En caso de que los narcos incumplan lo acordado serían extraditados sin derecho a ningún tipo de negociación en Estados Unidos.

Blinken defendió las extradiciones y dijo que han beneficiado la justicia de ambos países y a las víctimas y ayudado a desmantelar las organizaciones delictivas transnacionales. Aseguró que se trata de decisiones soberanas de ambos países y que el proceso de extradiciones continúa.

Para Rafael Piñeros, docente de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, Estados Unidos le está dando un amplio margen a Petro y busca tener una buena sintonía con su gobierno en los próximos cuatro años, aún cuando hay temas álgidos como la extradición o el debate sobre beneficios jurídicos para bandas criminales o excombatientes de las FARC que reincidieron y están dedicados al narcotráfico.