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Las elecciones legislativas de medio mandato marcarán el devenir político de 2018 en Estados Unidos, en lo que tradicionalmente es considerado un referendo sobre el presidente en el cargo, en este caso el impopular Donald Trump, y donde los republicanos buscarán mantener su mayoría en el Congreso.

A partir de marzo, toda la atención en EE.UU. se centrará en las elecciones legislativas y los políticos se sumergirán de lleno en campaña. El objetivo de los republicanos es romper la tradición, que apunta que el partido del presidente en ejercicio suele perder una media de 32 asientos en la Cámara de Representantes y 2 en el Senado, fruto del desgaste de gobierno.

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En los comicios de noviembre se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y un tercio de los 100 del Senado.

En la cámara baja los republicanos cuentan con una mayoría de 24 legisladores, mientras que en la cámara alta la ventaja es exigua y apenas es de dos senadores.

‘La historia dice que vamos a perder la mayoría. Nuestro trabajo es desafiar la historia’, dijo Cory Bliss, director ejecutivo del Congressional Leadership Fund, uno de los principales comités republicanos de acción política, los conocidos como ‘súper PAC’, en una entrevista en la cadena NBC .

Trump, quien ha cosechado innumerables controversias y ha atacado sin tregua a la prensa, cuenta con uno de los niveles de popularidad más bajos de la historia reciente, con solo un 37% de los estadounidenses mostrando su respaldo a la labor del magnate.

No obstante, los republicanos confían en que la recientemente aprobada reforma fiscal les ofrezca respaldo cuando los ciudadanos vean ampliarse sus nóminas.

‘¿Por qué querrían los votantes inteligentes enviar a demócratas al Congreso en 2018, cuando sus políticas acabarán completamente con la gran riqueza creada durante los meses desde la elección (presidencial de 2016)?’, escribió recientemente Trump en un tuit.

Los republicanos creen también que el mapa les favorece, ya que los escaños más disputados en esta ocasión en el Senado se encuentran en manos demócratas: Indiana, Misuri, Virginia Occidental y Dakota del Norte.

Por su parte los demócratas consideran fundamental convertir la ola de indignación generada por el polémico estilo y las políticas de Trump, en entusiasmo para sus candidatos en la Cámara.

Una encuesta hecha en el mes diciembre de NBC y el Wall Street Journal sobre intención de voto en las legislativas muestra a los demócratas con una leve ventaja de 4 puntos sobre los republicanos.