Nueva fuerza política en EEUU: La criptomoneda

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El representante Madison Cawthorn hablando en un acto el 9 de abril del 2022 en Selma, Carolina del Norte. Cawthorn es un partidario de las criptomonedas. (AP Photo/Chris Seward, File)

(AP) — Erin Houchin se preparó para lo peor cuando un misterioso grupo empezó a comprar espacio publicitario en la televisión el mes pasado en su competitivo distrito legislativo del sur de Indiana.

Houchin dio por sentado que le llegaría una andanada de publicidad negativa, como cuando se postuló por primera vez para esa banca en el 2016. Sin embargo, sucedió lo contrario.

El American Dream Federal Action, un “super PAC” (comité de acción política, que recauda fondos para campañas) financiado por un alto ejecutivo de una firma de criptomoneda, saturó su distrito con avisos que presentaban a Houchin como una conservadora “tan dura como Trump”, que “contendrá a los socialistas en Washington”. Ese apoyo la ayudó a ganar la primaria republicana la semana pasada.

“Lo único que puedes hacer es contener la respiración”, dijo el asesor político de Houchin, Cam Savage, aludiendo al día en que se enteró de que alguien compraba todo ese espacio publicitario. “Te pueden ayudar a ti, pero también te pueden hundir”.

El impacto de ese apoyo no solicitado refleja el surgimiento de los magnates de las criptomonedas como una nueva fuerza política en Estados Unidos. Gastan millones de dólares en las primarias para tratar de ganar influencia entre los miembros del Congreso y otros funcionarios a cargo de las regulaciones. Este año, por primera vez, ejecutivos del sector llevan gastados casi 20 millones de dólares hasta ahora, según registros y entrevistas.

Es una campaña delicada, muy pensada, de empresas que generan ganancias en parte evitando la atención del gobierno.

Las firmas de criptomonedas, y otras que podrían salir perdiendo si ese sector es plenamente aceptado y regulado, han invertido más de 100 millones de dólares en la política desde el 2018, según los archivos.

El gobierno de Joe Biden y el Congreso consideran en estos momentos nuevas regulaciones y el financiamiento de organismos que supervisarán las criptodivisas.

“¿Qué quieren? Que el sector no sea regulado. O participar en la elaboración de las normas”, expresó el senador Sherrod Brown, que no ve con buenos ojos las criptomonedas.

Las criptodivisas son un bien digital que puede ser negociado a través de la internet sin pasar por el sistema bancario mundial. Se venden como una herramienta que permite a personas de escasos medios generar ganancias invirtiendo en empresas nuevas que teóricamente van a ser muy exitosas.

Abunda la especulación y la falta de transparencia, lo que aumenta significativamente los riesgos.

Jan Santiago, subdirector de Global Anti-Scam, una agrupación que ayuda a las víctimas de fraudes con criptomonedas, dijo que el sector se muestra renuente a combatir las actividades ilegales.

“Mientras no los afecte a ellos directamente o su reputación, no tienen ningún incentivo financiero” para hacerlo, dijo Santiago.

Hay indicios de que las monedas “cripto” están ganando una aceptación generalizada. Fidelity Investments, una de las firmas de fondos de jubilación más grandes de Estados Unidos, anunció este mes que permitirá a los inversionistas incorporar bitcoins a sus cuentas de 401(k) (ahorros que difieren el pago de impuestos).