
Las solicitudes de ayuda del seguro por desempleo en Estados Unidos alcanzaron la semana pasada su nivel máximo en tres meses, pero se mantuvieron dentro del mismo rango saludable de los últimos tres años.
El número de estadounidenses que solicitaron ayuda por desempleo aumentó en 22.000, alcanzando los 242.000 en la semana que finalizó el 22 de febrero, informó el jueves el Departamento de Trabajo. Los analistas proyectaron que se presentarían 220.000 nuevas solicitudes.
Las solicitudes semanales de ayuda por desempleo se consideran un indicador de los despidos. El promedio de cuatro semanas, que suaviza parte de la volatilidad semanal, aumentó en 8.500, alcanzando los 224.000. Algunos analistas esperan que los despidos ordenados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) aparezcan en el informe en las próximas semanas o meses.
Joseph Brusuelas, economista en jefe de la firma de impuestos y asesoría RSM, dijo que no espera un “estallido” de despidos y desempleo, al menos, no todavía.
“Por ahora, es más probable que se produzca un goteo constante en el ritmo de despidos”, afirmó Brusuelas.
El miércoles, altos funcionarios estadounidenses pusieron en marcha la reducción de personal gubernamental a través de un memorando que amplía drásticamente los esfuerzos del presidente Donald Trump para reducir la fuerza laboral. Miles de empleados en periodo de prueba ya han sido despedidos, y ahora la administración republicana dirige su atención a los funcionarios de carrera con protección del servicio civil.
Se ha ordenado a las agencias gubernamentales que presenten, antes del 13 de marzo, sus planes para lo que se conoce como reducción de personal, en la que no solo se despedirían empleados, sino que se eliminarían puestos por completo.
A pesar de mostrar algunos signos de debilitamiento durante el último año, el mercado laboral sigue siendo saludable, con abundantes empleos y relativamente pocos despidos.



