Primer viaje de Harris sería a México y Guatemala

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La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris participa el miércoles 14 de abril de 2021 en una reunión virtual con expertos en seguridad nacional, en la Casa Blanca. (AP Foto/Carolyn Kaster)

(AP) — La vicepresidenta Kamala Harris anunció el miércoles sus planes de visitar México y Guatemala en la que será su primera gira oficial al exterior, parte de su labor al frente de las gestiones diplomáticas de la Casa Blanca con el fin de atender la ola migratoria en la frontera sur.

Harris también sostuvo una reunión virtual con expertos regionales sobre las posibles soluciones al fuerte incremento en la llegada de migrantes.

Pero aún no tiene planes de visitar la frontera, una decisión que ha avivado las críticas republicanas de que la respuesta del gobierno del presidente Joe Biden continúa siendo inadecuada y carente de seriedad, incluso cuando fotografías estremecedoras de menores hacinados en centros de detención han vuelto a atraer la atención del público al problema.

Biden tampoco tiene planes de visitar la frontera, informó el miércoles la Casa Blanca.

El representante Steve Scalise, jefe de la bancada republicana en la Cámara de Representantes, acusó a Harris de evitar acudir a la frontera por consideraciones políticas.

“El presidente Biden puso a Kamala Harris a cargo del asunto, y ella se rehúsa a ir porque no desea que la asocien con esa política vergonzosa”, manifestó Scalise el miércoles en conferencia de prensa.

Harris enfatizó el miércoles que se le encargó la misión de abordar las causas de fondo que generan la migración que va a Estados Unidos, y es el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, el que está a cargo de hacer frente al aumento de migrantes en la frontera.

Si no se abordan las causas de fondo, dijo Harris, “simplemente nos encontramos en un sistema perpetuo en el que sólo se atienden los síntomas”.

Mayorkas visitó la frontera el mes pasado, y Biden ha enviado a varios altos colaboradores más para que evalúen la situación en la zona.

La decisión de no visitar la frontera pone de relieve el espinoso desafío político que enfrenta el gobierno de Biden para ocuparse de la fuerte afluencia de migrantes en un momento en que él y Harris preferirían centrar la atención del país —y su limitado capital político— en conseguir que el Congreso apruebe un plan de infraestructura de 2 billones de dólares.

En marzo, un número récord de niños no acompañados intentaron cruzar la frontera sur, y la Patrulla Fronteriza tuvo casi 170.000 encuentros en general con migrantes allí, su mayor número en dos décadas. A consecuencia de ello, los centros de detención a cargo de aduanas y de la Patrulla Fronteriza están abrumados, y el gobierno de Biden se apresuró a abrir en las últimas semanas instalaciones de emergencia para niños y familias a lo largo de la frontera.