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(AP) — Richard Spencer, destituido hace unos días como jefe de la Armada de Estados Unidos, opina que el presidente Donald Trump “entiende muy poco” cómo funcionan las fuerzas armadas.

La extraordinaria acusación fue hecha en un artículo de opinión publicado el miércoles en el portal del diario The Washington Post, tres días después de su despido. El comentario surgió a raíz de que Trump perdonó al suboficial Edward Gallagher, un elemento del grupo táctico SEAL acusado de crímenes de guerra.

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Spencer dijo que la intervención de Trump en la causa de Gallagher fue “escandalosa” y sin precedentes.

El secretario de Defensa Mark Esper despidió a Spencer el domingo por trabajar en un acuerdo privado con la Casa Blanca para asegurarse que se le permitiera a Gallagher retirarse sin perder su estatus como SEAL.

En su artículo en el Post, Spencer admite su error, pero afirma que las acciones de Trump eran nocivas para las fuerzas armadas.

El exfuncionario relata que Trump se involucró en el caso de Gallagher “casi desde el inicio”, incluso telefoneándolo antes de que comenzara la corte marcial contra el marino, para pedir que los sacaran de un calabozo militar. Spencer dijo que se opuso al pedido de Trump porque el juez en la causa decidió que el confinamiento era importante. No obstante, Trump ordenó la transferencia de Gallagher del calabozo al equivalente a un cuartel.

Spencer cree que el interés de Trump en el caso se deriva en parte de la forma en que los abogados de Gallagher y otros “trabajaron para mantenerlo en el centro de la atención de la prensa”.

Gallagher fue absuelto de un cargo de homicidio por el asesinato a puñaladas de un integrante cautivo del grupo Estado Islámico, pero un jurado militar lo condenó por posar para una fotografía junto al cadáver mientras estaba emplazado en Irak en 2017. Se le degradó de primer contramaestre a contramaestre de primera clase. Trump le restauró el cargo a Gallagher este mes.

Trump tuiteó su respaldo a Gallagher y dijo que su caso fue “manejado muy mal desde el inicio”.

“Esto fue una intervención escandalosa y sin precedentes en una revisión de bajo nivel”, escribió Spencer. “Fue un recordatorio de que el presidente tiene muy poco entendimiento de lo que significa estar en las fuerzas armadas, combatir éticamente o estar gobernado por un grupo de reglas y prácticas uniformes”.