
WASHINGTON (AP) — El presidente Donald Trump firmó el lunes una orden ejecutiva en la que pide renovar las recomendaciones de vacunación infantil. La medida promueve sus arraigadas, pero desacreditadas, creencias de que las vacunas pediátricas deben aplicarse en visitas separadas al médico.
La orden recomienda separar la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR, por sus siglas en inglés) en tres inyecciones administradas en visitas separadas al médico, siempre que sea posible. También ordena al departamento de salud a nivel federal a que mejore su investigación sobre vacunas, las cuales ya son parte de estudios exhaustivos, y que presente un plan para ofrecer vacunas infantiles por separado para el sarampión, las paperas y la rubéola , debido a que actualmente no existe tal opción en Estados Unidos.
La medida marca un cambio radical en los esfuerzos recientes del gobierno de Trump por enfatizar políticas de salud menos controvertidas relacionadas con una alimentación saludable, las negociaciones sobre los precios de los medicamentos y las acciones para combatir el fraude médico de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
Expertos en salud pública han expresado su preocupación de que espaciar las inyecciones, como propone Trump, puede aumentar el riesgo de que los niños contraigan una enfermedad prevenible por vacunación antes de regresar para otra visita. Las vacunas infantiles —y cómo y cuándo se administran en combinación— pasan por rigurosos estudios, y el seguimiento de seguridad continúa durante años a medida que se utilizan.
Trump calificó el anuncio como una “gran victoria para los derechos de los padres de familia, los derechos religiosos y constitucionales, y para la ciencia de máxima fiabilidad”.



