Advertisement

En su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Donald Trump lanzó una fuerte reprimenda y rechazo a la autoridad multinacional y se jactó de su gestión, lo cual provocó risas en lugar de aplausos por parte de los delegados.

Trump llegó tarde, forzando un cambio de horario de último minuto, y luego en un momento se quedó mirando en blanco mientras llevaba su tempestuosa campaña de “América Primero” a la Asamblea General anual.

Advertisemen

Hablando en términos triunfalistas, Trump habló sobre el progreso de su país desde su toma de posesión. “En menos de dos años, mi administración ha logrado más que casi cualquier administración en la historia de nuestro país”, destacó.

En lugar de aplaudir o indicar que estaban impresionados, la audiencia comenzó a reírse y algunos rompieron en carcajadas. Trump aparentó ponerse nervioso ante las risas de los presentes y dijo que no era la reacción que él esperaba, pero “está bien”.

Además, Trump fustigó a China, diciendo que Estados Unidos ya no tolerará lo que considera acuerdos comerciales injustos que permitan a otros países inundar con sus productos al mercado norteamericano, subsidiar sus productos, socavar las industrias estadounidenses y manipular su moneda para obtener ventajas injustas.

“Ya no se aprovecharán de Estados Unidos”, agregó Trump, quien aseguro que esos días se terminaron y que Estados Unidos “ya no tolerará tales abusos”.

Un día antes, el gobierno de Trump elevó los aranceles a importaciones chinas valoradas en 200.000 millones de dólares. Beijing tomó represalias, imponiendo aranceles por 60.000 millones de dólares de productos estadounidenses.

El mandatario estadounidense aseguró que tiene un gran respeto por el líder de China, pero que es intolerable el desequilibrio comercial de Estados Unidos y China.
Trump dijo que la economía estadounidense está “creciendo como nunca antes”.