
(AP) — Donald Trump hizo un regreso triunfal a Washington el miércoles, reuniéndose con el presidente Joe Biden en la Oficina Oval de la Casa Blanca y prometiendo una transición suave, mientras el presidente electo se mueve rápidamente para armar su nueva administración.
“Donald, felicitaciones”, dijo Biden al darle la mano a Trump. Añadió que espera con agrado poder tener “una transición suave”.
Trump hizo una promesa similar y agradeció a Biden por la invitación — una que el propio Trump se negó a concederle a Biden tras perder las elecciones del 2020.
“Muchas gracias”, dijo Trump. “La política es dura y en muchos casos no es un mundo muy agradable. Pero es mundo muy agradable hoy y lo aprecio mucho”.
Trump aterrizó el miércoles en la mañana, llegando cerca del Capitolio con el multimillonario Elon Musk, para una reunión con los republicanos de la Cámara de Representantes.
De vuelta en Washington por primera vez desde su victoria electoral, Trump les dijo a los legisladores: “Es agradable ganar”.
Trump recibió una ovación de pie de los republicanos de la cámara, muchos de los cuales tomaron videos con sus celulares mientras él repasaba las victorias de su partido en toda la papeleta, en lo que sería, bajo los límites constitucionales, su última elección presidencial.
“Sospecho que no me postularé de nuevo a menos que digan que es bueno, tenemos que pensar en algo más”, dijo Trump entre risas de los legisladores.
Es un impresionante regreso a la sede del gobierno para el expresidente, quien partió hace casi cuatro años como un líder políticamente derrotado después del ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio, pero se está preparando para volver al poder con lo que él y sus aliados ven como un mandato para gobernar.
”Él es el rey del regreso”, dijo el presidente de la Cámara, Mike Johnson, antes de la llegada de Trump. “Le debemos una gran deuda de gratitud”.
Las reuniones ponen en relieve el regreso del expresidente a Washington. Trump llega en medio de elecciones de liderazgo congresional republicano que podrían poner su impronta en el resultado.
Trump respaldó el regreso de Johnson como titular de la cámara baja y dijo que está con Johnson todo el camino, según una persona familiarizada con las declaraciones pero no autorizada para discutir la reunión privada públicamente.
La reunión en la Casa Blanca entre un presidente y un presidente electo es una parte tradicional del traspaso pacífico de poder, una ceremonia en la que Trump mismo se negó a participar hace cuatro años después de perder ante Biden.
Musk, quien no se esperaba que asistiera a la reunión en la Casa Blanca, ha pasado mucho tiempo en Mar-a-Lago, la finca de Trump en Florida, y participando en discusiones mientras la administración entrante de Trump se prepara para la transición desde Biden.
El CEO de Tesla y SpaceX fue nombrado por Trump para un rol asesor en eficiencia gubernamental. Algunos cercanos a Trump y su equipo ahora ven a Musk como la segunda figura más influyente en el círculo inmediato de Trump, después de Susie Wiles, la gerente de campaña que es la próxima jefa de despacho.
Johnson ha dicho que los republicanos están “listos para cumplir con la agenda ‘Estados Unidos Primero’ de Trump”.
Después de su victoria electoral en 2016, Trump se reunió con el presidente Barack Obama en la Oficina Oval y lo llamó “un gran honor”. Pero pronto volvió a lanzar insultos a Obama, incluyendo acusarlo —sin pruebas— de haberlo espiado durante la campaña de 2016.
Cuatro años más tarde, Trump disputó su derrota electoral ante Biden, y ha continuado mintiendo sobre un fraude electoral generalizado que no ocurrió. No invitó a Biden, entonces presidente electo, a la Casa Blanca y dejó Washington sin asistir a la inauguración de Biden. Fue la primera vez que eso sucedió desde que Andrew Johnson se saltó la juramentación de Ulysses S. Grant hace 155 años.
Biden insiste en que hará todo lo posible para que la transición a la próxima administración de Trump sea fluida. Eso a pesar de haber pasado más de un año haciendo campaña para la reelección y denunciando a Trump como una amenaza para la democracia y los valores fundamentales de la nación. Biden luego se retiró de la carrera en julio y respaldó a la vicepresidenta Kamala Harris para que lo sucediera.



