Ucrania sigue desafiante tras 4 semanas de invasión rusa

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Un bombero ucraniano rocía agua en una casa destruida por proyectiles en Kiev, Ucrania, el miércoles 23 de marzo de 2022. (AP Foto/Vadim Ghirda)

(AP) — Un mes de guerra y aún desafiante. Con su gobierno aún en pie y sus tropas superadas en número pero enfrentándose a las fuerzas rusas en duros combates en varios lugares, Ucrania está herida, marcada y en duelo por sus muertos, pero lejos de estar vencida, y se prepara para un segundo mes de bombardeos, combates, bajas y resistencia.

Cuando Rusia emprendió el 24 de febrero su invasión de Ucrania, en la mayor ofensiva en Europa desde la II Guerra Mundial, y planteó la posibilidad de una escalada nuclear si Occidente intervenía, parecía posible que el gobierno elegido de forma democrática de Ucrania fuera depuesto con rapidez.

Pero el miércoles se cumplían cuatro semanas completas de combates y en lugar de eso, Rusia estaba atorada en una campaña militar cada vez más incierta, costosa y de desgaste, con un número desconocido de muertos, sin final inmediato a la vista y asediada por sanciones occidentales que castigan su economía y su moneda. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y varios aliados clave se reunían esta semana en Bruselas y Varsovia para abordar posibles nuevas sanciones y ayuda militar adicional para Ucrania.

Retrasado en varias ocasiones por ataques rápidos de unidades ucranianas con armas occidentales, el contingente ruso ataca desde lejos y adopta tácticas que utilizó antes para reducir a ruinas ciudades de Siria y Chechenia. Los principales objetivos estratégicos rusos siguen sin alcanzarse: la capital, Kiev, ha sufrido ataques reiterados pero no ha sido tomada ni siquiera rodeada.

Explosiones y ráfagas de disparos remecieron la capital el miércoles y columnas de humo se elevaban desde los suburbios al oeste, donde continuaba la lucha por el control de las afueras. Un centro comercial y varios edificios fueron alcanzados y cuatro personas resultaron heridas, según el gobierno local.

En el sur, la ciudad portuaria de Mariúpol ha sufrido la peor devastación en la guerra, tras semanas de asedio y bombardeos. Por ahora, las defensas ucranianas han impedido su caída. Eso ha frustrado el objetivo ruso de abrir otra conexión terrestre permanente con la península de Crimea, que se anexionó de Ucrania en 2014.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, estimó que unos 100.000 civiles permanecían en Mariúpol, que ha sufrido ataques desde tierra, mar y aire. Los que lograron salir describieron una ciudad destruida.

“Nos bombardearon durante los últimos 20 días”, dijo Viktoria Totsen, de 39 años, que huyó a Polonia. “Durante los últimos cinco días, los aviones volaban sobre nosotros cada cinco segundos y lanzaban bombas en todas partes, en edificios residenciales, guarderías, escuelas de arte, en todas partes”.

En el mensaje en video que envía cada noche a la nación, Zelenskyy acusó el martes a las fuerzas rusas de bloquear la caravana de ayuda pese a que la ruta se había acordado con antelación.