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Al menos 90 heridos, algunos de ellos de gravedad, la falta de energía eléctrica en miles de casas, inundaciones por la rotura de tuberías de agua y varias fugas de gas causó ayer el sismo de 6 grados de magnitud en la escala de diez de Richter que sacudió el condado de Napa en California, el más fuerte de los últimos 25 años.

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El gobernador californiano, Jerry Brown, declaró el estado de emergencia en la zona sur de Napa Valley, centro de la región, conocido también como la meca del vino californiano, donde decenas de miles de botellas quedaron destruidas.

La tierra volvió a temblar antes del alba, cuando un fuerte sismo sacudió el norte del Estado, cerca de San Francisco. Hubo informes de varios heridos y de grandes daños materiales.

Según indicó la cadena de televisión NBC News, cerca de 50.000 viviendas estaban anoche sin electricidad, mientras que numerosas calles de Napa Valley debieron ser cerradas por las grietas y daños que presentaban.

Primero hubo un sismo de una intensidad de 3.20, y luego se produjo otro de 6, precisaron las autoridades, que hablaron de unas 20 réplicas menores.

El sismo más fuerte se registró a las 3:20 locales al noroeste de la ciudad de American Canyon, en el estado de California, y a una profundidad de 10.8 kilómetros, dijo el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS). Para los habitantes de la región, desde siempre acostumbrados a convivir con los terremotos, fue un despertar con miedo. Según las autoridades locales, el terremoto fue advertido por al menos un millón de personas, y provocó al menos 90 heridos, de los cuales tres, comprendido un niño, están en graves condiciones. Los otros sufrieron en cambio leves lesiones. Se registraron también algunos incendios provocados por la rotura de tuberías de gas, y los bomberos tuvieron que trabajar para apagarlos, Incluso se registraron roturas de caños de agua.

Las bodegas de varios vinicultores de Napa Valley –rica en viñedos que producen excelentes vinos– también sufrieron daños. “Es como si alguien hubiese entrado con un bate de béisbol y hubiera destruido todo”, dijo un afectado anónimo. David Duncan, propietario de tierras en Silver Oak, colgó en Twitter fotos de su bodega repleta de botellas rotas. “Todos mis toneles de vino rojo de 2013 están por el suelo.

Todavía no sé a cuánto subirán nuestras pérdidas ”, reconoció en la red social el vinicultor Steve Matthiasson.

Por lo que respecta a estar habituado a convivir con la idea del terremoto, la población de California ahora teme que antes o después se produzca a la altura de la Falla de San Andrés un terremoto colosal, que muchos expertos llaman “The Big One”, un sismo de proporciones épicas capaz de dividir en dos California.

El de ayer fue el terremoto más fuerte que se haya presentado en la zona de San Francisco desde el de Loma Prieta de 1989, que tuvo una magnitud de 6,9 en la escala de Richter, añadió el Servicio Geológico de Estados Unidos.

California tembló con el mayor terremoto de los últimos 25 años