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Este jueves 16 de agosto se cumplen 41 años de la muerte de uno de los íconos musicales más grandes del siglo XX: Elvis Presley. Sin embargo, mucho tiempo después de su partida, el interrogante sigue en pie: ¿El Rey del Rock and Roll sigue vivo? Michael Cole fue el primer periodista en ver el cuerpo del artista y en el diario británico Daily Mail contó algunos detalles sobre los instantes que siguieron a la muerte del cantante y también sobre cómo comenzó aquella teoría conspirativa.

En agosto de 1977, Cole era corresponsal de la BBC en Estados Unidos y se encontraba en Washington DC realizando una entrevista con un abogado cuando de repente escuchó a una secretaria gritar: “¡Oh, Dios mío! ¡Murió Elvis Presley!”. El periodista no lo dudó: junto a Bob Grevemberg, su camarógrafo, se subió a un avión que partió rumbo a Memphis, Tenessee, lugar en donde El Rey vivía.

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Allí, la sorpresa fue mayúscula para ambos: nadie estaba hablando de la muerte de Elvis: “No había nadie en las calles, ni reunidos en las esquinas”, recordó. Al día siguiente fueron a Graceland, la mansión del cantante, pero el escenario fue el mismo: parecía un día como cualquier otro.

“Una vez en la puerta de la mansión le presenté mis credenciales al guardia de seguridad y pedí hablar con algún miembro de la familia Presley. Mientras esperábamos, algunas personas se acercaron. Me di cuenta de que Elvis era una estrella más grande en Gran Bretaña que en los Estados Unidos”, reflexionó Cole.

Tras esperar algunas horas, el Sheriff de Memphis se le acercó y le contó que la familia lo había invitado a entrar: “No estaba seguro de querer ver al muerto, pero acepté, mi interés periodístico fue más fuerte. Luego el Sheriff me condujo a través de las puertas a una escena que nunca olvidaré”, sostuvo.

Dentro de Graceland, Cole se encontró con el cuerpo de Elvis, que en el momento de su muerte tenía 42 años de edad. “El ataúd estaba apoyado sobre caballetes. Detrás estaban algunos integrantes de la familia Presley, su ex esposa, Priscilla, su hija Lisa Marie y su padre Vernon. Elvis no se veía muy bien. Lo más sorprendente fue el tamaño de su rostro. Tenía la forma de una sandía muy grande y pálida. Supuse que era por las drogas. Llevaba un traje negro, una camisa blanca y una elaborada corbata blanca”, describió. Al periodista le llamó la atención cómo estaba peinado, ya que el jopo de Elvis era una marca registrada. “Tenía una raya dibujada a la derecha, como con una regla”, remarcó.

Si bien tiempo más tarde se determinó que el cuerpo de la leyenda tenía 14 tipos diferentes de drogas, en un principio su entorno quiso ocultarlo. “No tuvieron nada que ver con su muerte”, le dijo Joe Espósito, el Manager de Elvis.