En blanco y negro

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Esta semana pasada estuve mirando a través de Netflix la serie titulada: “Amend”.

En su contenido este documental hace un recuento históricamente arrollador relacionado con la Enmienda XIV (catorce) de la Constitución de los Estados Unidos de América y enumera, no solo los motivos que hicieron necesario que se adoptara dicha enmienda, sino las múltiples etapas históricas desde su adopción en que fue y sigue siendo usada y abusada.

Esta enmienda, dicho sea de paso, fue la que definió los requisitos, parámetros y derechos que nos confiere nuestra ciudadanía. Hasta el momento en que fue adoptada, la ciudadanía de los Estados Unidos, aunque implícita en nuestros derechos humanos, no había sido siquiera mencionada en la Constitución.

La adopción de la Enmienda XIV no se basó en el deseo nacional de que se definieran los derechos y prerrogativas de la ciudadanía, sino en la necesidad de definir y dejar claro que los negros, ya liberados de la esclavitud y hasta entonces considerados ser 5/8 de un ser humano, eran seres humanos completos y por derecho de nacimiento ciudadanos de los Estados Unidos.

Nos tomó cien años adoptarlo y hoy, en pleno Siglo XXI, todavía no hemos podido ejecutarlo como pueblo.

El llamado racismo sistémico impera en el país y daña y lacera diariamente la manera en que nos comportamos como pueblo.

Esto me trae a la memoria las reacciones del gobierno de turno ante las protestas que surgieron contra la brutalidad policiaca en el 2020. El gobierno central, en ningún momento intentó entender las razones que motivaron las protestas. Más bien se dedicaron a cuestionar su legitimidad, atribuyendo a Antifa y otros movimientos radicales la organización de estas, dejando fuera del discurso los abusos que todos habíamos visto ocurrir contra ciudadanos de la raza negra.

La existencia de ese racismo sistémico fue la causa de que a nadie en la administración le “temblara la mano” para activar fuerzas policiacas y a la guardia nacional con el propósito de controlar las “turbas de nuestra negritud” … que continúan teniendo que seguir marchando por sus derechos ciento y pico de años después de que le fueran concedidos tras la adopción de la Enmienda XIV.

Sin embargo, estudiemos detenidamente los eventos del 6 de enero de 2021. Las turbas en ese caso estaban compuestas por gente de la raza blanca, muchos de ellos creyentes fervorosos en la supremacía de la raza blanca sobre las demás.

Para combatir y detener a ésos, el refuerzo policiaco llegó tarde, la Guardia Nacional por poco no llega y la actitud de las autoridades, que tenían conocimiento previo de que, lo que que allí sucedió, se podía haber anticipado, fue laxa y desentendida.

Nos falta mucho para arrancar de raíz el racismo sistémico que todavía nos arropa, pero un gran primer paso para lograrlo es admitir su existencia y conocer sus efectos en nuestra historia y cómo nos afecta como pueblo libre y democrático.

Amend”