Gobierno cubano comprará dólares a la población a tasa mayor

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La gente se reúne en sus motos eléctricas para pasar la tarde haciendo acrobacias y carreras en La Habana, Cuba, el viernes 15 de julio de 2022. Cuba se ha inundado en los últimos años con "motorinas", como se llama a estos vehículos eléctricos en la isla, una moda para muchos, pero también una solución a los problemas de transporte y escasez de combustible que agobian a la nación caribeña. (AP Foto/Ramon Espinosa)

(AP) — El gobierno cubano iniciará la implementación a partir del jueves de un mecanismo para captar divisas extranjeras, incluyendo el dólar estadounidense, a una tasa cinco veces superior a la oficial, informaron funcionarios.

En medio de una situación de abultada brecha cambiaria entre el dólar oficial (24 pesos por dólar) y el paralelo (ilegal pero operante de unos 110 pesos por dólar), la nación caribeña indicó que sus casas de cambio y bancos –todos estatales– empezarán a comprar la moneda verde a 120 pesos.

El ministro de Economía y viceprimer ministro, Alejandro Gil, dijo el miércoles en una comparecencia televisada que la medida es un “primer paso” para la reanudación también de un mercado cambiario legal en el cual el Estado venda en un futuro próximo divisas extranjeras a la población, que en los últimos años tuvo que recurrir a los canjes informales entre particulares o “en la calle” como lo denominan los cubanos.

La demanda de moneda estadounidense y otras extranjeras, sobre todo euros, se incrementó en Cuba entre las personas que buscan emigrar y venden por ejemplo casas o carros para llevarse el dinero y la población en general que necesita depositarlas en tarjetas de débito con la cual se compran muchos productos básicos como alimentos.

Otro grupo requiere estas monedas para viajar al extranjero –Panamá y México por ejemplo– y traer de allí como mulas mercancías en desabasto como ropa y enseres menores. O para atesoramiento, dado la pérdida de la capacidad de compra de los pesos cubanos por la inflación.

Gil reiteró que la tasa oficial seguirá siendo de 24 pesos cubanos por dólar, pero a los particulares sean cubanos o visitantes se le comprará los billetes a una tasa de 120 por unidad verde, aunque para el efectivo se le impondrá un margen comercial de operación por parte de las entidades bancarias de un 8%.

Esto significa que quien traiga un billete de un dólar recibirá en las Casas de Cambio (CADECA) 110 pesos cubanos.

Cuba tiene una tensa relación con el dólar pues Estados Unido, emisor de la moneda, mantiene sanciones contra la isla y penaliza a todos aquellos que usen dicha moneda en una medida que busca presionar al gobierno para lograr cambios en el modelo político.

El objetivo de largo plazo es que en la economía cubana opere una sola moneda con una sola tasa de cambio, indicó el ministro.

“Lo más lógico es que el mercado funcione sobre la base de que esa operación de canje y recanje de divisas reporte un resultado neto positivo. O sea, que el Estado compre más divisas que las que vende, y que ese resultado neto positivo se pueda invertir en la economía, generando oferta de bienes y servicios en moneda nacional, para que exista un incentivo para el canje de las divisas”, explicó Gil.

Mientras la presidenta del Banco Central de Cuba, Marta Sabina Wilson, indicó que esta tasa para particulares fluctuará de acuerdo al mercado internacional y no se aplicará a empresas, sino sólo entre particulares, así como se favorecerá los mecanismos de canje electrónicos –se aplicará un margen comercial menor sobre el 2% y no el 8%—.

La funcionaria indicó que los cajeros automáticos no están todavía preparados para la operación por lo que los ciudadanos que quieran aprovechar este mecanismo deberán hacerlo por ventanilla, sea en las CADECA o en los bancos, incluidos los de los aeropuertos.

Cuba dejó de vender dólares a su población y estableció una tasa de cambio de 24 pesos por dólar, lo que terminó por alimentar el mercado negro, desde enero de 2021 cuando dispuso una reforma financiera y cambiaria para eliminar tanto la doble moneda –entonces existía el CUC o peso convertible y el peso cubano– y varias tasas de canje que producían distorsiones en la macroeconomía, según las autoridades.