Guatemala: El sueño de un migrante que ya no podrá cumplir

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Un retrato del migrante guatemalteco Daniel Arnulfo Pérez Uxla, de 41 años, cuelga sobre sus restos durante su funeral, el domingo 19 de diciembre de 2021, en El Tejar, Guatemala. (AP Foto/Moises Castillo)

(AP) — Entre flores blancas y amarillas, y a la luz de las velas, familiares, amigos y vecinos velaron el domingo el cuerpo de Daniel Arnulfo Pérez Uxla en su vivienda de El Tejar.

Pérez Uxla fue uno de los cuatro migrantes que murieron en un accidente vial en Chiapas, México, durante su trayecto hacia la frontera con Estados Unidos. Sus restos fueron repatriados a Guatemala en la víspera.

Un herrero de profesión de 41 años de edad, Pérez Uxla decidió irse a Estados Unidos para pagar la deuda de una hipoteca de su casa. Meses antes había perdido su empleo a causa de la pandemia y entonces encontró en la migración la oportunidad para mejorar la situación económica de su familia. No contaba, sin embargo, con que un accidente de tráiler en el camino le arrebataría el sueño americano y dejaría a su esposa y sus tres hijos sin la oportunidad de verlo regresar con vida.

El 9 de diciembre, un tráiler con más de 150 migrantes a bordo —en su mayoría de Guatemala— se accidentó en una localidad de Tuxtla Gutiérrez en Chiapas, dejando en el lugar a 49 personas muertas y a otras siete que perdieron la vida en hospitales. Más de 100 personas resultaron heridas.

Según los sobrevivientes, el tráiler acaba de pasar un control migratorio cuando tomó una curva a exceso de velocidad y fue a chocar de frente contra la base de una pasarela que provocó que volcara.

El cuerpo de Pérez Uxla fue uno de los cuatro que fueron repatriados junto con los restos identificados de Leonel Estuardo Gómez Zepeda, Daymen Erick Fuentes Bravo y Cecilio Federico Ovalle Cifuentes, oriundos del departamento de San Marcos, fronterizo con México.

A cientos de kilómetros, en Malacatán San Marcos, Santos Gómez, padre de Gómez Zepeda, lloraba la muerte de su hijo.

“Iban con ilusión”, contaba su padre a los periodistas. Emigró para cubrir las necesidades de sus cuatro hijas.

“Decidió hacer el viaje, ellos a veces no le avisan a uno si hay algún problema en el camino, Yo supe del accidente por las redes sociales”, cuanta Gómez, a quién le tocó reconocer los restos de su hijo. “Ya ve que aquí si hay un sueldito es para comer nada más”.

Según Eduardo Hernández, viceministro de temas de migrantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, para identificar plenamente a los fallecidos se requiere de tres condiciones: una inspección con fotografías, el reconocimiento ocular por parte de las familias y la lectura de huellas dactilares.

Hernández dice que de los 56 fallecidos en la tragedia se ha identificado plenamente a 6 guatemaltecos, 14 más se tienen indicios que son originarios del país centroamericano.

Mariela de Pérez, esposa del fallecido, cuenta que cuando se enteró de la noticia del accidente, la invadió la desesperación por no tener noticias de su esposo. Un día después, junto a una amiga, decidió viajar a México a buscarlo. “Me fui a la buena de Dios”, relata.