Madre una actitud ejemplar

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El Día de las Madres o Día de la Madre, es muy especial, y su origen fue acreditado a dos mujeres.

Una de ellas Julia Ward Howe, escritora y autora del himno de la República, quien comenzó a realizar un encuentro para homenajear a las madres en Boston, en el año 1872.

La otra fue Ann Marie Reeves Jarvis, una ama de casa que creó la Asociación Internacional y Día de la Madre oficialmente el segundo domingo de mayo en el año 1905, y en conmemoración a su madre Anne Arie Reeves Jarvis, quien en la Guerra Civil de los Estados Unidos, se esforzó por conseguir una mejora en las condiciones sanitaria de ambos bandos.

En muchos otros países también se celebra el Día de las Madres el segundo domingo de mayo; sin embargo, en parte de Latinoamérica es el 10 de mayo, en España el primer domingo de mayo, en Bolivia el 27 de mayo y en Argentina el tercer domingo de octubre.

Pero no importa el lugar, día, hora ni cada instante de la vida, madre es una vocación digna de admiración, y de ofrecer honor e independientemente sea mamá, abuela, tía, en fin, mujeres en general tengan o no hijos biológicos, porque madre es una actitud ejemplar con los niños, adolescentes, adultos y que de tan solo mirarla inspiran respeto.

Si evaluamos una pequeña reseña de la vida y obra de cualquier madre nos percatamos que estamos frente a personas que tienen la actitud de vivir consagrada al bienestar de todos los que las rodean.

Y es que desde las primeras oportunidades que se tienen de coincidir, no faltan explicaciones, consejos, orientaciones de los mejores hábitos y costumbre, dirigidos hacia la perfección educativa.

Las madres se consagran al ejercicio de la predicación con el propio ejemplo, y sus palabras fluyen fácilmente en el entendimiento, raciocinio y comprensión de la vida, por ello nos sale del alma, pensarlas, sentirlas fuertemente en el corazón.

Estén o no con nosotros físicamente, y doy gracias a todas las madres que he tenido, por los regalos hermosos de disfrute y satisfacción espiritual, porque sus luces, me han enseñado a ser lo que soy hoy día.

Las madres no escatiman oportunidades para inculcar las mejores formas de sentarse, caminar, comer, vestirse y en la medida que crecemos, reconocemos los sentimientos más paternales y amorosos, para verdaderamente aprender a amar al prójimo como a uno mismo.

No elegimos desde dónde nacer, ni nuestra madre nos elige, pero sea como sea que venimos al mundo, para ella somos lo más sagrado, lo más sublime y lo más hermoso, y para nuestra dicha siempre están presente para acogernos en los momentos alegres y los más difíciles.
A esas personas que con toda delicadeza nos cuidan y amparan, les doy gracias infinitas.

A esa mujer que no duerme cuando estamos mal, que vive en carne propia cada uno de nuestros sufrimientos y que se alegra con cada alegría y logró nuestro como si fuera suyo, gracias.

Es la mujer que está ahí, sin miramientos, sin egoísmos ya que el amor de madre es el más sincero, puro, y que daría la vida por nosotros, si fuera necesario.

Si mostramos flaqueza, indecisión, o ante cada caída nos enseña a levantarnos y a valernos en la vida con dulzura y amor.

Su energía es inagotable, y muestra de ello es que cierra las noches con el beso más tierno, con el significado más concluyente de la misión cumplida a través de una mezcla de exigencia y disciplina, pero sin perder la ternura, desbordando paz espiritual para felices sueños, y cerrando con broche de oro con la expresión te amo.

Ustedes madres, con actitudes ejemplares ante la vida reciban este mensaje y como su propia fuente de inspiración, abran puertas que le permitan mejorar al mundo que lo rodea y transmitir mucha salud y calidad de vida, que todos sepan que además de un día de arduo trabajo, aun sacan tiempo para consagrarse voluntariosamente a la rutina de ejercicios, a seleccionar los alimentos más nutritivos, y sobre todo, a disfrutar de la mejoría de su porte y aspectos, del incremento de su autoestima, y la energía disponible para enfrentar las tareas cotidianas.

Motive con su actitud ejemplar a que la acompañen y hable conmigo que también soy, madre y abuela en mi estudio de salud, Calvet Personal Training LLC en el 7428 S Dixie Hwy, West Palm Beach, Fl 33405.

También puede hacer su cita llamando previamente al 561-512-9081o vía info@calvetpersonaltraining.com o a través de
www.calvetpersonaltraining.com