Evaluando el amor un poco científicamente

0
76

Helen Fisher, antropóloga de la Universidad de Rutgers, New Jersey, en 2010 concluyó un estudio que estableció las distintas fases del amor tales como el deseo, la atracción, el cariño y su sometimiento a las “hormonas del amor”, comentando que, de ahí, se establecen sensaciones como las mariposas en el estómago, independientemente de que el amor surja a primera vista o no, siendo una reacción química del cerebro.

Esclareció que, la oxitocina es un regulador maestro de la temperatura corporal, el hambre, la sed, el sueño y las reacciones emocionales, pero se ha demostrado, además, que dicha oxitocina se estimula durante las interacciones sociales, siendo una actividad neuronal necesaria para el comportamiento social normal.

Agrega Mr. Fisher, que la primera fase del amor catalogada deseo, está guiada por la segregación de hormonas sexuales tanto de hombres como mujeres, los estrógenos y la testosterona. En tal circunstancia la adrenalina hace que el corazón se acelere, la boca se seque y las manos suden como parte del nerviosismo o la reacción normal del organismo a una situación de estrés.

En otras palabras, el amor genera una mera reacción neurobiológica en el cerebro causada por una combinación de hormonas neurotransmisoras manifestadas en una sensación de recompensa, al menos platónica.

En el año 2012, un estudio de Arthur Aron, de la Universidad Stony Brook, Nueva York reveló mediante escáneres que las personas que se encuentran en la fase inicial del enamoramiento tienen una intensa actividad en el área ventral tegmental, una especie de fábrica de dopamina.

Sus estudios neurológicos demuestran que el cerebro está involucrado en el momento del enamoramiento, de tal modo que al mirar o pensar en alguien por quien se siente atracción, se liberan en el cerebro una serie de neurotransmisores como la adrenalina, dopamina, serotonina, oxitocina o vasopresina, estrechamente asociadas a sentimientos amorosos.

Comenta Mr. Aron que estas sustancias son fundamentales a la hora de intentar comprender la razón por la que se demuestran sentimiento de amor, de hecho, la primera vez que se hace una relación sexual con amor, los niveles de serotonina se desploman y los centros de recompensa del cerebro se inundan de dopamina, muestra de amor intenso.

Años más tarde, Robert Malenka, de la Universidad de Stanford, California comentó´ al respecto, “Los estudios de Mr. Aron revelaron nuevos conocimientos científicos sobre los circuitos cerebrales que subyacen en la recompensa social por la experiencia positiva que a menudo se obtiene cuando se encuentra con un viejo amigo o cuando conoces a alguien que le gusta y atrae”.
Stephanie Cacioppo, neurólogo en declaraciones al New York Times respecto a un estudio que realizó durante el año 2017, comentó que estar enamorado no solo tiene un efecto sobre las emociones, sino también sobre las transmisiones cognitivas de alto nivel, de tal modo, que el amor tenga una función real de no solo poderse conectar emocionalmente con las personas, sino mejorar significativamente el comportamiento social.

Pero, cuidado que hombres y mujeres tienen una percepción muy distinta de los mensajes que reciben, inclusive del mismo sexo y por lo tanto son susceptibles a equivocación al reaccionar mutuamente o no socialmente.

Entonces, en las relaciones sociales se afirma que el cerebro se activa emocionalmente en tal magnitud placentera, comparable con la adicción a las drogas, solo que, a diferencia, el amor es realmente un hábito que está formado por un deseo sexual o no que se retroalimenta a través de una buena recompensa, el ser correspondido positivamente; sin embargo, las drogas deterioran al ser humano hasta la muerte.

En tal sentido, llama la atención a los científicos que, aunque el proceso amoroso es el mismo que producen las drogas en las personas adictas inundando el cerebro con dopamina lo que causa una fuerte sensación en el círculo vicioso de euforia, deseo, dependencia y abstinencia de recompensa los resultados son muy distintos sustancialmente en la reacción negativa de las drogas y positiva del amor.

Entonces, pudiera la ciencia explicar la motivación del enamoramiento, de madre a hijo y viceversa, o que motivó a William Shakespeare escribir Romeo y Julieta, o la inspiración de Pablo Neruda en su poema La Reina, o la consagración de Einstein con la ciencia, o a José Martí con el amor a su patria, Cuba, y por supuesto el supremo:
El amor a Dios.

“Si nada nos salva de la muerte, al menos que el amor nos salve de la vida”. Pablo Neruda

El amor profesional con que Calvet Personal Training LLC institución dedicada a la salud, ha contagiado a sus clientes a ganar calidad de vida por muchos, pero muchos años.

Y sin dudas visítenos en el 7428 S Dixie Hwy, West Palm Beach, Fl, 33405, con una previa cita a través del 561-512-9081, o vía info@calvetpersonaltraining.com , incluso usando su página web www.calvet personal training.com.
Ovidio R Calvet Trelles.

Para leer el artículo en inglés haga clic siguiente link:

https:bit.ly/3UrloRL